Concejo de Bogotá debate reforma tributaria sin alcanzar votación

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El Concejo de Bogotá inició este jueves 17 de septiembre de 2026 el debate del proyecto de reforma tributaria presentado por la Alcaldía, una iniciativa que busca recaudar 1,3 billones de pesos anuales mediante la creación de nuevos cobros, ajustes al Impuesto de Industria y Comercio (ICA) y exenciones para grandes inversionistas. La sesión, que contó con la intervención de varios concejales, concluyó sin una decisión definitiva, por lo que la discusión se reanudará el viernes 18 de septiembre en el recinto del cabildo distrital.

La reforma pretende modernizar el sistema tributario de la capital, aumentar el recaudo y atraer inversiones en un contexto de necesidad fiscal. Entre las medidas más destacadas se encuentra el nuevo cobro por alumbrado público que afectará a 869.955 inmuebles de estratos 4, 5 y 6, así como a comercios e industrias, mientras que los estratos 1, 2 y 3 quedarán exentos. Asimismo, se eliminarán gravámenes como el impuesto unificado de fondo de pobres, azar y espectáculos, el impuesto de publicidad exterior visual y la retención del ICA para pequeños comercios, una medida que busca aliviar la carga de los microempresarios.

Los puntos clave de la reforma

Además de los cambios en alumbrado público, el proyecto contempla una estrategia para recuperar una cartera morosa de 12,5 billones de pesos, ofreciendo un descuento del 50 % en intereses y sanciones a quienes se pongan al día antes del 18 de diciembre de 2026. En cuanto a la atracción de inversión, se plantea una exención tributaria de hasta 10 años para nuevas empresas que inviertan más de 4.600 millones de pesos en actividades priorizadas por la administración distrital. El concejal José del Carmen Cuesta citó una meta de movilizar 78,3 billones de pesos en la próxima década gracias a estos incentivos. Por otro lado, el incremento del ICA para el sector financiero generó un fuerte debate: según Asobancaria, citada por la presidenta del Grupo Aval, María Lorena Gutiérrez, el impacto sería cercano a los 500.000 millones de pesos, una cifra que encendió las alertas entre los gremios económicos.

El debate contó con la participación de los concejales Quena Ribadeneira, Heidy Sánchez, José del Carmen Cuesta, Ana Teresa Bernal, Óscar Bastidas, Andrés Darío Onzaga, Fernando López, Julián Uscátegui, Diana Diago, Germán García y Ricardo Correa, quienes expusieron sus posiciones a favor y en contra de distintos aspectos de la iniciativa. El concejal Óscar Bastidas, del Pacto Histórico, destacó dos beneficios: la reducción de la carga tributaria para tiendas, minimercados y peluquerías, y la implementación de una tarifa especial para los Cabildos Muiscas, un reconocimiento a las comunidades indígenas de la ciudad. Por su parte, Fernando López, de Nuevo Liberalismo, aclaró que las familias de estratos 4, 5 y 6 que se encuentren en situación de pobreza oculta quedarían exentas del cobro de alumbrado público, una precisión que buscó mitigar las críticas sobre el impacto en los hogares de ingresos medios.

Posturas divididas en el Concejo

Germán García, del Partido Liberal, expresó su apoyo general al proyecto, aunque manifestó diferencias con dos artículos relacionados con los recursos de las alcaldías locales, un punto que podría generar ajustes antes de la votación. Ricardo Correa, de La U, reconoció la existencia de desacuerdos entre los distintos sectores, pero consideró necesaria la actualización tributaria para que Bogotá pueda financiar sus inversiones en infraestructura y servicios sociales. La oposición, mientras tanto, señaló que los beneficios se concentrarían en grandes inversionistas mientras que los pequeños comerciantes y los ciudadanos de estratos altos asumirían nuevas cargas, un argumento que dominó las intervenciones de varios concejales.

La sesión del 17 de septiembre finalizó sin votación, y se espera que el viernes 18 el Concejo retome el análisis de la propuesta en medio de un ambiente de expectativa. La Alcaldía espera que la reforma sea aprobada para actualizar el sistema tributario local y financiar las inversiones previstas en el plan de desarrollo distrital, aunque el camino hacia un acuerdo aún parece incierto ante las divergencias evidenciadas en el primer día de debate.

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