En un debate de control político celebrado en la Comisión Primera Permanente del Plan de Desarrollo y Ordenamiento Territorial del Concejo de Bogotá, el concejal Armando Gutiérrez, del Partido Liberal, destapó graves fallas en la gestión y mantenimiento de la señalización vial de la capital, a pesar de que el Distrito ha destinado un presupuesto superior a los 212.078 millones de pesos para estos fines. Durante la sesión, se reveló que la Secretaría Distrital de Movilidad, encargada del Proyecto de Inversión 8000, ha recibido 7.038 Peticiones, Quejas, Reclamos, Sugerencias y Denuncias (PQRSD) relacionadas con el deterioro y la falta de mantenimiento de la señalización, lo que evidencia una crisis que afecta la movilidad, la seguridad y la accesibilidad en las 20 localidades de la ciudad.
El concejal Gutiérrez, quien citó el debate, fue enfático al señalar que la ciudadanía merece respuestas claras sobre cómo se están invirtiendo los recursos destinados a la señalización vial plástica y al urbanismo táctico. Además, hizo un llamado a avanzar hacia una infraestructura que proteja la vida sin excluir a nadie, en alusión a las barreras físicas que muchos elementos instalados representan para personas mayores, niños, usuarios de sillas de ruedas y pacientes en entornos de salud. La sesión, que contó con la participación del concejal Julián Forero, fue suspendida y se espera que la Secretaría de Movilidad presente respuestas en una próxima fecha.
Hallazgos críticos: mantenimiento reactivo y falta de indicadores
Entre los hallazgos más preocupantes presentados durante la intervención, se destacó que el Distrito aplica un modelo de mantenimiento reactivo, es decir, solo atiende los daños cuando se reportan, en lugar de adoptar un enfoque preventivo. Asimismo, se evidenció la inexistencia de indicadores de evaluación sobre la funcionalidad de la señalización, así como la falta de seguimiento sobre su impacto en la siniestralidad vial. El Concejo formuló un cuestionario técnico que aborda la siniestralidad asociada a la falta de señalización, la calidad de los materiales, la vida útil de los dispositivos, las garantías de los contratistas y la atención a la ciudadanía. Aunque se han realizado trabajos en entornos escolares y pasos peatonales, no existen indicadores que midan su efecto real en la reducción de accidentes.
Las cifras de la congestión y el costo de las soluciones
El debate también puso sobre la mesa el panorama de la movilidad en Bogotá, que el concejal Gutiérrez calificó como un colapso estructural. La velocidad promedio en horas pico es de apenas 15 kilómetros por hora, lo que genera pérdidas anuales de 12 billones de pesos por congestión, mientras que cada bogotano pierde más de 130 horas al año, equivalentes a casi seis días completos, atrapado en trancones. El concejal Julián Forero, por su parte, cuestionó la efectividad de algunas inversiones, al comparar que cada resalto parabólico cuesta 36 millones de pesos y cada cámara de fotomulta 300 millones, sin que exista un análisis riguroso de costo-efectividad que justifique su beneficio proporcional. A través del Proyecto de Inversión 8000 se han instalado más de 25.000 señales verticales, pero la trazabilidad presupuestal por localidades es prácticamente inexistente.
«Bogotá merece respuestas claras sobre la forma en que se están invirtiendo los recursos destinados a la señalización vial plástica y al urbanismo táctico».
Armando Gutiérrez, concejal del Partido Liberal
«Mi compromiso será con la ciudadanía, buscando el bienestar general y para ello seguiremos haciendo un control político serio, técnico y responsable para que las decisiones públicas respondan a las verdaderas necesidades. Bogotá merece una movilidad segura, eficiente, transparente y pensada para todos».
Armando Gutiérrez, concejal del Partido Liberal
El concejal Gutiérrez reiteró que el control político continuará de manera seria y técnica, con el objetivo de que las decisiones públicas respondan a las necesidades reales de la ciudadanía. La falta de planificación, evaluación y transparencia en la inversión de más de 212.078 millones de pesos en señalización vial deja en evidencia que Bogotá tiene un largo camino por recorrer para garantizar una movilidad segura, eficiente y accesible para todos.












