Un juez penal de conocimiento de Medellín impuso una condena de 18 años de prisión a David Acosta Díaz por su responsabilidad en el homicidio agravado del empresario mexicano Horacio Pérez Ledesma, de 54 años, ocurrido el 30 de junio de 2024 en un restaurante del exclusivo sector El Poblado. Acosta Díaz, quien se desplazó desde Bogotá para coordinar aspectos logísticos y la organización del ataque sicarial, aceptó su responsabilidad mediante un preacuerdo con la Fiscalía, cargo que incluye también la fabricación, tráfico, porte o tenencia de armas de fuego agravada. La víctima, dedicada al comercio de productos tecnológicos, fue abordada por personas armadas en horas de la tarde y recibió varios disparos mientras se encontraba en condición de indefensión.
La investigación de la Fiscalía recopiló evidencias clave como seguimientos previos, comunicaciones interceptadas y desplazamientos de los implicados, posicionando a Acosta Díaz como un articulador fundamental de una estructura sicarial. Este caso se suma a condenas previas contra otros participantes: Antonio Rafael Herrera Escobar y Jhon Fabio Prada Rico recibieron 25 años cada uno, mientras que Anthony Tobar Ponceleón fue sentenciado a 18 años por su rol en el crimen.
Otros implicados y nexos criminales
Entre los investigados destaca Elder José Arteaga Hernández, conocido como alias El Costeño o Chipi, quien enfrenta cargos por la preparación del homicidio y tiene vínculos con el magnicidio de Miguel Uribe Turbay, ocurrido el 11 de agosto de 2025. Además, se exploran posibles conexiones de Acosta Díaz con disidencias de las Farc en materia de armamento y operaciones criminales. Las autoridades continúan las pesquisas para identificar a los autores materiales e intelectuales restantes, así como nexos con otros casos similares en la región.
Esta sentencia representa un avance en la lucha contra el sicariato en Medellín, una ciudad que sigue lidiando con la violencia organizada, y subraya el compromiso de la justicia en desmantelar redes criminales transnacionales, como la que afectó a un empresario foráneo en pleno corazón turístico de la capital antioqueña.















