Condenan a 21 años de prisión a alias ‘Chipi’ por homicidio en El Poblado, Medellín

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En una audiencia celebrada en Medellín, Elder José Arteaga Hernández, conocido con los alias de Chipi o El Costeño, fue condenado a 21 años de prisión tras aceptar su responsabilidad en el homicidio de un ciudadano mexicano de 54 años, ocurrido el 30 de junio de 2024. El crimen, perpetrado en un establecimiento comercial del exclusivo barrio El Poblado, fue ejecutado con una precisión que revela la planificación de una organización delincuencial dedicada a homicidios selectivos. Arteaga Hernández, señalado como el principal articulador de dicha estructura, coordinó las actividades previas y concomitantes al ataque, lo que le valió una condena por homicidio agravado y porte ilegal de armas de fuego.

De acuerdo con la investigación liderada por la Fiscal de la Unidad de Delitos contra la Vida de la Seccional Medellín, la víctima, un comerciante de productos tecnológicos, fue acechada desde el día anterior al homicidio y vigilada durante al menos tres horas antes de que un sicario le disparara ocho veces con un arma calibre 9 mm, impactando todas en zonas vitales. Los hechos ocurrieron aproximadamente a las 3:36 de la tarde, en un crimen que, según la Fiscalía, fue ejecutado por un grupo de al menos seis personas, entre las que se encontraban sicarios y logísticos, todos articulados por Arteaga Hernández.

Preacuerdos judiciales desarticulan parcialmente la red criminal

El caso fue resuelto mediante preacuerdos judiciales, lo que permitió condenar a cinco personas en total. Además de Arteaga Hernández, David Acosta Díaz y Anthony Tobar Ponceleón recibieron sentencias de 18 años de prisión cada uno, mientras que Antonio Rafael Herrera Escobar y Jhon Fabio Prada Rico fueron condenados a 25 años. Dos individuos más continúan siendo requeridos judicialmente por su participación en el mismo hecho. La Fiscalía destacó que la organización criminal, que operaba principalmente en Bogotá y otras ciudades, tenía como modus operandi la ejecución de homicidios selectivos por encargo.

Durante la audiencia, la Fiscalía relató de manera pormenorizada los hechos: “El domingo 30 de junio del año 2024, siendo aproximadamente las 3:36 p. m., en el establecimiento de comercio del barrio El Poblado de la ciudad de Medellín, Elder José Arteaga Hernández, conocido como alias Chipy o El Costeño, y David Acosta Díaz, que ya preacordó con la Fiscalía, alias David, preacordados, con por lo menos cinco individuos más, tres de ellos ya condenados: Antonio Rafael Herrera Escobar, sicario, John Favio Prada Rico, logístico, Don Logan Expression Gris y Antonio Johan Ponce León, logístico. Dos que actualmente son requeridos judicialmente, por precio y utilizando arma de fuego de defensa personal tipo pistola calibre nueve milímetros, sin salvoconducto, dieron muerte disparando en múltiples ocasiones en zonas vitales del cuerpo al ciudadano mexicano al que ellos acecharon desde el día inmediatamente anterior y al menos por tres horas antes en la escena de los hechos”.

«El domingo 30 de junio del año 2024, siendo aproximadamente las 3:36 p. m., en el establecimiento de comercio del barrio El Poblado de la ciudad de Medellín, Elder José Arteaga Hernández, conocido como alias Chipy o El Costeño, y David Acosta Díaz, que ya preacordó con la Fiscalía, alias David, preacordados, con por lo menos cinco individuos más, tres de ellos ya condenados: Antonio Rafael Herrera Escobar, sicario, John Favio Prada Rico, logístico, Don Logan Expression Gris y Antonio Johan Ponce León, logístico, dieron muerte disparando en múltiples ocasiones en zonas vitales del cuerpo al ciudadano mexicano al que ellos acecharon desde el día inmediatamente anterior y al menos por tres horas antes en la escena de los hechos».

Fiscalía General de la Nación, durante audiencia

La condena de Arteaga Hernández cobra especial relevancia al conocerse que el mismo individuo está vinculado como coordinador logístico del magnicidio del senador Miguel Uribe Turbay, ocurrido en 2025, hecho que ya había sido reportado en noticias previas. Este antecedente refuerza la percepción de que se trataba de un engranaje clave en una estructura criminal de alcance nacional, capaz de desplazarse a Medellín para coordinar y decidir la ejecución del ataque contra el comerciante mexicano. Con los preacuerdos judiciales, la justicia logró desarticular parcialmente la red, aunque la búsqueda de los dos prófugos continúa activa.

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