En un fallo que marca un precedente contra la violencia de género en el área metropolitana de Bucaramanga, Bill Steven Barrios Ortega, ciudadano venezolano de 24 años, fue condenado a 44 años de prisión por el feminicidio agravado de Angie Tatiana Ortiz Acevedo, una auxiliar de enfermería de 25 años. La sentencia, dictada por la jueza segunda Penal del Circuito de Bucaramanga, descartó de manera definitiva la versión de suicidio que Barrios intentó plantar, tras confirmarse que la causa de la muerte fue estrangulamiento manual y trauma abdominal. La condena también incluye el delito de ocultamiento y alteración de elementos materiales probatorios agravados, por la manipulación de la escena del crimen.
Los hechos: una muerte premeditada y un intento de engaño
Los fatídicos eventos ocurrieron el 10 de abril de 2025 en un apartamento del conjunto residencial Abadías, en Floridablanca, Santander. Según la reconstrucción de la Fiscalía General de la Nación, Barrios Ortega ingresó al inmueble a la 1:52 de la tarde, cuando la víctima aún se encontraba con vida. La hora estimada de la muerte se sitúa alrededor de las 2:00 p. m., cercana a las 2:18 p. m. Las cámaras de seguridad captaron al condenado saliendo del apartamento a las 2:40 p. m., vistiendo un traje quirúrgico, en una franja horaria que coincide plenamente con el momento del crimen. Barrios no regresó hasta aproximadamente las 8:20 de la noche, tiempo durante el cual ya había iniciado su plan para simular un suicidio.
La necropsia practicada por Medicina Legal fue contundente: “La causa básica de muerte corresponde a estrangulamiento manual”, señaló la Fiscalía, desmontando la versión inicial de Barrios, quien afirmó que Ortiz Acevedo se había quitado la vida ingiriendo medicamentos. El examen toxicológico no detectó fármacos psiquiátricos en el organismo de la víctima, desvirtuando por completo esa hipótesis. Además, se comprobó que la escena fue manipulada: el cuerpo fue bañado y desde el celular de la víctima se enviaron mensajes de despedida desde lugares externos al apartamento.
“Recibí un mensaje de despedida, palabras de agradecimiento y gratitud hacia toda la familia”
Bill Steven Barrios Ortega, procesado (declaración ante Fiscalía)
Esa declaración, realizada por Barrios ante la Fiscalía, formó parte de su intento por desviar la investigación. Sin embargo, las pruebas contundentes demostraron que el mensaje fue enviado por él mismo desde el teléfono de Angie Tatiana, como parte de una puesta en escena cuidadosamente orquestada.
Detalles de la escena y la vulnerabilidad de la víctima
La cronología del fatídico día revela otros elementos clave. La hermana de Barrios salió del apartamento a las 8:09 de la mañana, y el propio condenado lo hizo a las 8:56 a. m., para regresar más tarde. La víctima recibió un domicilio a la 1:16 p. m., poco antes de la llegada de Barrios. El condenado alegó que había regresado para almorzar, pero la Fiscalía indicó que normalmente solía hacerlo fuera de casa, lo que hizo sospechosa su presencia en ese horario.
Barrios intentó justificar el cabello húmedo de la víctima afirmando que se debía a alcohol derramado al intentar reanimarla, pero los forenses no encontraron sustento para esa explicación. El trauma abdominal, sumado al estrangulamiento manual, confirmó la violencia extrema ejercida sobre Angie Tatiana Ortiz Acevedo, quien se encontraba en una condición de vulnerabilidad por su relación sentimental con el agresor.
La sentencia de 528 meses de prisión —equivalentes a 44 años— representa un duro golpe contra la impunidad en casos de feminicidio y envía un mensaje claro sobre la contundencia con que la justicia colombiana enfrenta estos crímenes. La jueza segunda Penal del Circuito de Bucaramanga, al dictar el fallo, puso fin a un proceso que evidenció la brutalidad de un hombre que no dudó en asesinar a su pareja y luego intentar ocultar su responsabilidad tras una farsa de suicidio.










