Jeisson Adrián Bonilla Ramírez, conductor de ambulancia de la Empresa Social del Estado (ESE) Norte, fue liberado tras once días de secuestro atribuido al Ejército de Liberación Nacional (ELN) en la zona rural de Tibú, en el Catatumbo, Norte de Santander. El trabajador, quien había sido retenido el pasado 10 de septiembre de 2026 mientras participaba en una misión médica, fue puesto en libertad el lunes 21 de septiembre y trasladado a Cúcuta. La familia confirmó el hecho, aunque no precisó si la liberación se logró mediante un operativo de rescate o si el grupo armado lo dejó voluntariamente en libertad.
Durante su cautiverio, el ELN difundió un video en el que Bonilla afirmaba que integrantes del Frente 33 de las disidencias de las Farc lo habrían obligado a utilizar la ambulancia para transportar paquetes. La grabación se divulgó en medio de un clima de inseguridad creciente en la región, documentado por la Defensoría del Pueblo entre el 9 y 10 de septiembre. En ese lapso se registraron múltiples incidentes: dos conductores de ambulancia retenidos (de los cuales Bonilla fue liberado y otro continuaba secuestrado al momento de la denuncia), el robo de una ambulancia del Hospital San José de Tibú, el sobrevuelo de un dron durante 40 minutos cerca de una ambulancia que viajaba a Cúcuta, y la activación de una mina antipersonal.
Contexto de inseguridad en el Catatumbo
La mina antipersonal fue activada en la zona rural de Orú, donde dos ciudadanos venezolanos, de 28 y 19 años, resultaron heridos. Ambos fueron atendidos en el Hospital de Tibú y posteriormente evacuados a Cúcuta con apoyo de la Fuerza Aérea Colombiana el 10 de septiembre. La Defensoría del Pueblo había exigido la liberación inmediata de Bonilla y reclamó garantías para proteger su vida e integridad, así como el respeto por la misión médica, recordando que ambulancias, personal sanitario y pacientes requieren protección especial en contextos de conflicto armado.
Bonilla fue interceptado mientras participaba en una brigada de salud; los demás integrantes de la misión pudieron continuar con su labor. El conductor, tras su liberación, fue evaluado médicamente y se espera que en los próximos días pueda reunirse con su familia. Mientras tanto, las autoridades continúan investigando los hechos para esclarecer las circunstancias de su secuestro y la vinculación del video difundido por el ELN, que intentó vincular a Bonilla con actividades ilegales del Frente 33 de las disidencias.










