Diana Ospina, una mujer de 47 años, fue víctima de un secuestro y hurto en Bogotá tras abordar un taxi placa ESN 170 la madrugada del 22 de febrero de 2026, cuando salió del bar Theatron en Chapinero con destino a Engativá. El conductor de ese vehículo, quien se entregó voluntariamente a las autoridades, presenta antecedentes penales por hurto calificado y agravado, así como por lesiones personales, tras ser judicializado en 2024. Ospina reapareció la noche del 23 de febrero en la vía Bogotá-Choachí, en Cundinamarca, específicamente en el CAI Mirador, después de más de 38 horas secuestrada en una casa, precedidas por un primer recorrido de tres horas.
Según el relato de los hechos, lo que inició como un supuesto «paseo millonario» se convirtió en un secuestro cuando dos grupos de delincuentes negociaron la entrega de la víctima, motivados por cifras bancarias que indicaban que era una persona adinerada. El conductor negó cualquier relación con los criminales y alegó haber sido amenazado por dos sujetos provenientes de otro taxi. Este vehículo, vinculado a Arroba Transportes, acumula cuatro comparendos de tránsito no pagados por un valor de 2,6 millones de pesos, relacionados con infracciones como exceso de velocidad, licencia de conducción vencida y no detenerse en semáforos rojos, amarillos o señales de pare.
Antecedentes penales y contexto del implicado
El conductor ya había estado involucrado presuntamente en un hurto previo a un ciudadano a través de una aplicación de transporte, donde fue interceptado por tres sujetos armados con armas blancas. El propietario del taxi ESN 170, dueño de dos vehículos de este tipo, se presentó ante la Fiscalía junto con los conductores que contrató para los turnos diurno y nocturno, proporcionando información clave para la investigación.
“Nosotros también hablamos con la Fiscalía, un fiscal del Gaula es el que lidera esta investigación y está haciendo toda la trazabilidad de la información que entregó el dueño de estos dos taxis y adicionalmente de los conductores que dice que contrató, tanto para el turno diurno como nocturno”
Diego Parra, representante legal de Arroba Transportes
La pesquisa está a cargo de un fiscal del Gaula, quien realiza la trazabilidad completa de los datos suministrados, en un caso que resalta las vulnerabilidades en el transporte público y las apps de movilidad en la capital, donde los delincuentes aprovechan perfiles de aparente solvencia para perpetrar estos delitos.















