Conductor de Yeison Jiménez narra despedida en aeropuerto de Paipa, Boyacá, antes de accidente

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Rodolfo Alexander Monroy Quevedo, el conductor personal de Yeison Jiménez, compartió un conmovedor relato sobre las últimas horas del cantante y su equipo antes del fatal accidente aéreo ocurrido en Paipa, Boyacá, el 10 de enero de 2026. En su testimonio, detalló los trayectos compartidos ese día junto a Óscar Marín, asistente y mánager; Weisman Mora, fotógrafo; Juan Manuel Rodríguez, productor visual, y Jefferson Osorio, gestor de agenda, culminando en una emotiva despedida en el Aeropuerto Juan José Rondón a las 3:50 de la tarde, apenas 22 minutos antes de que se confirmara el siniestro a las 4:12 p.m., cuando la avioneta con destino a Medellín se precipitó a tierra, cobrándose la vida del artista y sus acompañantes.

La jornada había comenzado con un desayuno compartido en un restaurante de Belén, seguido de un regreso hacia Paipa en una camioneta blanca prestada por el cantante Felipe Acosta. Durante el trayecto, el grupo hizo una parada de 20 minutos por un antojo de trucha con arroz, comprando además quesadillas y queso en una tienda cercana, en un ambiente cargado de camaradería, risas y conversaciones juguetones. Habían llegado a Málaga, Santander, después de las 11:00 p.m. del día anterior, descansando apenas hora y media en el hotel Big Ben antes de la presentación estelar de Yeison Jiménez, que inició antes de la 1:30 a.m. pero se retrasó por el telonero Andrés Franco, conocido como El Agropecuario. Regresaron al hotel cerca de las 2:30 a.m., y ese viernes la familia del cantante había arribado a Paipa, mientras el equipo viajaba en aeronave a Guaymaral.

La despedida que conmovió al conductor

Al llegar al aeropuerto, Rodolfo se bajó rápidamente de la camioneta para entregar las maletas, que iban con prisa. Yeison le entregó su ruana doblada, agradeciéndole por todo, y rechazó el apretón de manos para quitarse la cachucha, ponérsela en la cabeza y abrazarlo fuertemente. Mientras hablaban de planes futuros, el cantante mencionó su agenda apretada: vacaciones familiares en Punta Cana ese martes, tras grabar el lunes festivo un video para una canción de la selección Colombia de cara al Mundial de Fútbol, idea de su esposa Jessi, y conciertos programados el 16 de enero en Cali y el 17 en San Luis de Gaceno, Boyacá. El vuelo estaba pautado para las 4:00 p.m., pero el destino trágico interrumpió todo.

“Me bajé rápido de la camioneta para alcanzarle las maletas porque iban de afán. Me entregó la ruana doblada y me agradeció por todo. Le estiré la mano para despedirme, pero no me la recibió: se quitó la cachucha, me la puso en la cabeza y me abrazó fuerte mientras me decía ‘usted maneja muy chimba, mi hermano, muchas gracias por todo, de verdad; mañana entonces nos vemos aquí mismo’”

Rodolfo Alexander Monroy Quevedo, conductor personal de Yeison Jiménez

“Me habló de su familia, de sus padres, especialmente de su madre, de su esposa y de sus hijos. Me contó que este martes se irían a Punta Cana, porque el lunes festivo tenían que grabar el video de una canción de la selección Colombia para el Mundial de Fútbol. Dijo que Jessi había tenido esa idea y que después debía regresar a un concierto el 16 de enero en Cali y al día siguiente en San Luis de Gaceno, Boyacá”

Rodolfo Alexander Monroy Quevedo, conductor personal de Yeison Jiménez

La noticia del accidente llegó a Rodolfo mientras estaba en Barne, a través de una llamada de su jefe, dejando al conductor devastado por la pérdida de un amigo con quien había compartido no solo el camino, sino momentos de profunda conexión humana. Este testimonio, revelado tras la tragedia, pinta un retrato final de Yeison Jiménez como un hombre familiar, agradecido y lleno de proyectos, cuya partida prematura ha conmocionado al mundo del folclor colombiano.

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