Un conductor no identificado fue grabado mientras circulaba en contravía por la ciclorruta de la avenida Boyacá, una de las principales arterias viales de Bogotá, con el fin de evadir la congestión vehicular que se registraba en la noche de ese día. La maniobra, que quedó registrada en video y fue difundida en TikTok, configuraría una infracción tipo D según el Código Nacional de Tránsito, con una multa equivalente a 30 salarios mínimos legales diarios vigentes, es decir, alrededor de 1.266.100 pesos. El hecho ocurrió el viernes 9 de octubre, aunque el año no se especifica con exactitud; una captura de pantalla del comparendo compartida en redes señala la misma fecha, lo que podría tratarse de un error en la data del sistema.
En el video se observa a un automóvil particular avanzando varios metros por el corredor exclusivo para bicicletas, mientras otros vehículos permanecen detenidos o avanzan lentamente en la vía principal. A lo largo de la grabación, otros conductores gritan y tocan el pito para amedrentar al infractor, quien continúa su trayecto sin ceder. La publicación acumuló más de 180.000 vistas en TikTok y rápidamente se volvió viral, generando un intenso debate en redes sobre la seguridad de los ciclistas y el respeto a las normas de tránsito.
La sanción económica y su marco normativo
Según la captura de pantalla del Sistema Integrado de Información sobre Multas y Sanciones por Infracciones de Tránsito (Simit), el comparendo habría sido impuesto el mismo día de la grabación. La infracción corresponde al artículo 131, numeral D.5, de la Ley 769 de 2002, que sanciona conducir un vehículo sobre vías especiales destinadas a vehículos no motorizados. La norma prevé la inmovilización para motocicletas y motociclos, pero para automóviles deja solo el comparendo económico, que en este caso asciende a 1.266.100 pesos. Hasta el momento no hay confirmación oficial de la Secretaría Distrital de Movilidad ni se conoce si el conductor fue identificado o si hubo un reporte formal ante las autoridades.
En las redes sociales, los comentarios fueron divididos. Algunos criticaron duramente la conducta del conductor, mientras otros aprovecharon para comparar esta situación con la de ciclistas que invaden los carriles vehiculares. Uno de los comentarios más replicados señaló: “Falta mal hecho que lo multen, pero así se siente cuando las bicicletas tienen una ciclorruta y se meten entre los carros”. Esta intervención refleja la tensión latente entre conductores y ciclistas en la capital, donde la convivencia en las vías sigue siendo un desafío.
“Falta mal hecho que lo multen, pero así se siente cuando las bicicletas tienen una ciclorruta y se meten entre los carros”
Comentario de un usuario en redes sociales
La conducta del automovilista no solo constituye una infracción administrativa, sino que también pone en riesgo la integridad física de los usuarios de bicicleta que transitan por esa ciclorruta. La autoridad de tránsito deberá verificar las circunstancias del hecho e identificar al responsable para imponer la sanción definitiva. Mientras tanto, el caso se suma a la larga lista de incidentes viales que evidencian la falta de cultura ciudadana y el incumplimiento de las normas en las vías bogotanas.










