Conferencia Episcopal responde a Petro y pide respeto a la fe tras sus declaraciones en Bogotá

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La Conferencia Episcopal de Colombia emitió este lunes 28 de enero un comunicado oficial en el que reafirma la fe en Jesucristo como Hijo de Dios y exige respeto por la fe católica y la libertad religiosa, en directa respuesta a las declaraciones del presidente Gustavo Petro realizadas el día anterior durante la reapertura del Hospital San Juan de Dios en Bogotá. En su mensaje, la entidad eclesiástica subraya que las afirmaciones del mandatario carecen de respaldo en las Sagradas Escrituras o la tradición cristiana, generando un amplio debate nacional sobre el rol del Estado en asuntos doctrinales y la separación entre autoridad civil y convicciones religiosas.

Durante el evento en la capital del país, Petro se refirió a la vida de Jesús de manera controvertida, sugiriendo aspectos personales que han sido interpretados como una intromisión en creencias profundas de millones de colombianos. Esta postura presidencial ha avivado discusiones sobre la garantía de las convicciones religiosas en un Estado social de derecho y laico, como lo establece la Constitución Política de 1991, la Sentencia C-817 de 2011 de la Corte Constitucional y el artículo 4 de la Ley 133 de 1994.

“Jesús hizo el amor, sí, a lo mejor con María Magdalena, porque un hombre así sin amor no podía existir. Y la mujer lo apoyó hasta el último momento; y él no murió como Bolívar, murió rodeado de las mujeres que lo amaban. Y eran muchas”

Gustavo Petro, presidente de Colombia

Reafirmación de la fe y llamado al respeto institucional

En su pronunciamiento, la Conferencia Episcopal de Colombia defiende la santidad de Jesús no solo como figura histórica, sino como Dios Verdadero digno de adoración, y recuerda que el Poder Público debe proteger las creencias de los ciudadanos en lugar de emitir juicios teológicos. La Iglesia exhorta a los fieles a profundizar en los evangelios y el Catecismo de la Iglesia Católica, insistiendo en la necesidad de relaciones armónicas entre el Estado y las confesiones religiosas, así como en el derecho a profesar y difundir la fe sin interferencias.

“para quienes seguimos las enseñanzas del Hijo de Dios, con fundamento en las Sagradas Escrituras y en la Tradición de la Iglesia, su nombre es Santo y su persona reviste no solo la importancia del personaje histórico, sino que reclama el respeto y la adoración con la que se trata al Dios Verdadero”

Conferencia Episcopal de Colombia

“Colombia, como Estado social de derecho y laico, tiene el deber de garantizar el respeto por las convicciones religiosas de los ciudadanos”

Conferencia Episcopal de Colombia

“Por lo tanto, consideramos que ningún funcionario ni otra persona está llamado a emitir conceptos de orden teológico sobre las convicciones religiosas o doctrinales de los ciudadanos y, al contrario, el Poder Público tiene la obligación de proteger a las personas en sus creencias y mantener relaciones armónicas y de común entendimiento con las confesiones religiosas”

Conferencia Episcopal de Colombia

Este intercambio pone de manifiesto las tensiones entre la esfera política y la religiosa en Colombia, donde la Iglesia católica busca preservar la autonomía doctrinal frente a opiniones públicas de figuras de alto perfil, recordando a todos los colombianos la importancia de respetar la diversidad de creencias en un marco de convivencia pacífica.

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