El Instituto Nacional de Medicina Legal confirmó que la jueza Vivian Polanía falleció por sobredosis de cocaína el 17 de diciembre en su residencia del barrio Ceiba II de Cúcuta, aunque un médico forense solicitó un nuevo examen toxicológico con muestras biológicas adicionales para detectar posibles otras sustancias, medicamentos, alcohol o venenos que pudieran haber influido en el deceso. Esta petición, impulsada por el fiscal Yesid Durán Franco, busca identificar y cuantificar cualquier policonsumo o interacción de compuestos, y las muestras ya fueron trasladadas a Bogotá para incorporarse al expediente de la Fiscalía. El coronel Libardo Fabio Ojeda Eraso, comandante de la Policía Metropolitana de Cúcuta, detalló que la última comunicación con la jueza fue el 16 de diciembre alrededor de las ocho de la noche, cuando su hombre de protección la llamó sin recibir respuesta posterior.
El cuerpo de la jueza fue hallado cerca de las 5:30 de la tarde del 17 de diciembre en una habitación de su vivienda, junto a su hijo de dos meses, quien fue rescatado ileso por los agentes policiales. La escolta de Polanía notificó a la madre de la jueza y a las autoridades al no obtener respuesta, lo que desencadenó el hallazgo. El primer examen toxicológico ya había confirmado la sobredosis de cocaína junto con rastros de otras sustancias, pero la nueva apelación del fiscal Durán Franco amplía la investigación para esclarecer completamente las circunstancias de la muerte.
Historia profesional marcada por controversias
Vivian Polanía, reconocida nacionalmente por su rol en casos de seguridad y su activa presencia en redes sociales, había enfrentado investigaciones en 2023 por un presunto show erótico en el Palacio de Justicia de Cúcuta, así como amenazas derivadas de sus decisiones judiciales en materia de seguridad. Estos episodios contextualizan la resonancia que generó su muerte, ahora bajo escrutinio detallado de la Fiscalía con los nuevos estudios toxicológicos.
“Sobre las ocho de la noche, su hombre de protección la llama y es la última comunicación que él tiene”
Libardo Fabio Ojeda Eraso, comandante de la Policía Metropolitana de Cúcuta
La incorporación de estos análisis al expediente judicial promete arrojar luz sobre posibles factores adicionales en la tragedia que dejó huérfano a un bebé de dos meses, en un caso que sigue conmocionando al ámbito jurídico colombiano.











