La Federación de Fútbol de la República Democrática del Congo ha puesto en marcha un ambicioso plan para captar a doce jugadores binacionales que militan en clubes europeos y que en el pasado rechazaron representar a su país de origen, justo después de lograr la clasificación al Mundial de 2026 al derrotar por 1-0 a Jamaica en tiempo extra el pasado 31 de marzo de 2024. Los contactos con estos futbolistas ya han comenzado, según reveló el medio Actu Foot, con el objetivo de fortalecer la selección nacional de cara al torneo que se disputará en un exigente Grupo K junto a Colombia, Portugal y Uzbekistán.
Este esfuerzo de captación surge motivado por las dificultades evidenciadas en el repechaje contra Jamaica, donde los congoleños necesitaron prórroga para avanzar, y busca elevar el nivel del equipo que será uno de los seis últimos en definir sus plazas para el campeonato mundial, junto a Bosnia, República Checa, Turquía, Suecia e Irak. Representará la segunda participación histórica de Congo en un Mundial, tras su debut en 1974 bajo el nombre de Zaire, donde en el Grupo B sufrió abultadas derrotas de 0-2 ante Escocia, 0-9 frente a Yugoslavia y 0-3 contra Brasil.
Lecciones del pasado y aspiraciones futuras
En aquel remoto 1974, el contexto político bajo la dictadura de Mobutu Sese Seko marcó la campaña zaireña, con el equipo utilizado como herramienta de propaganda; los jugadores enfrentaron amenazas, no recibieron premios y varios terminaron exiliados. Un momento icónico fue la jugada del defensor Mwepu Ilunga, quien interrumpió un tiro libre brasileño pateando el balón prematuramente, en un gesto de frustración que quedó grabado en la historia del fútbol. Ahora, con este plan de captación, la Federación congoleña aspira no solo a superar esas sombras del pasado, sino a avanzar en las fases eliminatorias del Mundial 2026 y posicionarse como un referente en el fútbol africano.
La República Democrática del Congo, al integrar a estos talentos binacionales dispersos por Europa, pretende dar un salto cualitativo que le permita competir de igual a igual en un grupo de alto voltaje, dejando atrás las penurias de su única experiencia previa y apuntando a hacer historia en el escenario mundial.











