La República Democrática del Congo logró una histórica clasificación a la Copa del Mundo 2026 al derrotar por 1-0 a Jamaica en el repechaje de la FIFA disputado el 31 de marzo, asegurando así la última plaza del grupo K, donde compartirá acción con potencias como Portugal, Uzbekistán y Colombia. El gol decisivo fue obra del defensor Axel Tuanzebe, jugador del Burnley en la Premier League inglesa, quien selló el triunfo en un encuentro cargado de emoción y que marca el regreso de los leopardos al escenario mundial después de 52 años de ausencia.
Este logro evoca recuerdos amargos y gloriosos de su única participación previa en 1974, cuando el país, conocido entonces como Zaire bajo la dictadura de Mobutu Sese Seko, compartió grupo con Brasil, Yugoslavia y Escocia. En esa edición, los africanos cayeron derrotados 0-2 ante Escocia, sufrieron una goleada 0-9 frente a Yugoslavia y cerraron con un 0-3 contra Brasil. Un momento icónico de ese torneo fue la jugada del zairense Mwepu Ilunga, quien en el minuto 80 interrumpió un tiro libre brasileño pateando el balón prematuramente, atrayendo atención mediática internacional en medio de las represalias que enfrentaban los jugadores por sus pobres resultados.
Tragedia post-Mundial y un nuevo capítulo
Tras el Mundial de 1974, los futbolistas zaireses vivieron un calvario: fueron amenazados, obligados a regresar al país, algunos exiliados y muchos terminaron muriendo en la pobreza, mientras el régimen recortaba drásticamente la inversión en el deporte. Curiosamente, el árbitro del partido contra Yugoslavia en esa cita fue el colombiano Ómar Delgado, un detalle que une el pasado con el presente desde la perspectiva manizaleña. Ahora, la selección congoleña regresa fortalecida con figuras vinculadas a clubes europeos como Cédric Bakambu, Aaron Wan-Bissaka y Chancel Mbemba, listos para competir en el máximo nivel.
Calendario exigente en el grupo K
El camino de la República Democrática del Congo en la Copa del Mundo 2026 promete ser desafiante: debutarán frente a Portugal, enfrentarán a Colombia en la segunda fecha y cerrarán la fase de grupos ante Uzbekistán. Esta clasificación no solo revive la ilusión en un país marcado por conflictos, sino que representa un hito de redención tras más de medio siglo de espera, con Tuanzebe como el héroe inesperado de esta epopeya futbolística.











