La bancada de congresistas del Caribe colombiano, liderada por figuras como el senador Efraín Cepeda del Partido Conservador, Mauricio Gómez Amín del Partido Liberal y Carlos Meisel del Centro Democrático, cuestionó duramente al presidente Gustavo Petro por la decisión de trasladar a cabecillas de grupos criminales como Los Pepes y Los Costeños a cárceles de máxima seguridad en Barranquilla, en el departamento del Atlántico. Entre los reclusos enviados se encuentran Digno José Palomino Rodríguez, Jorge Eliecer Díaz Collazos alias Castor y Óber Ricardo Martínez alias Negro Ober, lo que ha generado una fuerte polémica política y social en la región.
Esta medida, adoptada por el Gobierno nacional sin concertación previa con las autoridades locales, ha sido calificada por los legisladores como un riesgo tangible para la seguridad ciudadana de Barranquilla, exponiendo a la ciudad a escenarios fallidos similares a los vividos en otros territorios como Medellín. Los congresistas vinculan la decisión a un supuesto revanchismo del presidente Petro motivado por los resultados electorales de 2023 en la región, en el marco del proceso de paz total, y advierten que sabotea los esfuerzos locales por derrotar a las estructuras criminales, cuestionando además la participación de estas bandas en procesos electorales pasados.
Críticas por la falta de institucionalidad
Los senadores expresaron su preocupación por la ausencia de una ruta clara y acompañamiento del Gobierno nacional, destacando que Barranquilla no puede convertirse en un laboratorio de improvisaciones políticas. Apoyan al alcalde Alejandro Char en su lucha contra el crimen y exigen rectificaciones para priorizar la legalidad y el respeto por los territorios, en lugar de premiar a quienes han violentado a la población durante años.
“El desprecio del presidente Petro por Barranquilla hoy se traduce en un riesgo real para la seguridad de sus ciudadanos. Las decisiones impuestas desde el Gobierno nacional, sin concertación con las autoridades locales, exponen a la ciudad a escenarios que ya han demostrado ser fallidos en otros territorios”.
Efraín Cepeda, expresidente del Senado y senador del Partido Conservador
“Barranquilla no puede ni va a ser laboratorio de improvisaciones ni de apuestas políticas disfrazadas de paz. La seguridad de sus ciudadanos no es negociable ni puede subordinarse a agendas ideológicas. El Gobierno nacional debe asumir su responsabilidad, rectificar estas decisiones y entender que la paz se construye con institucionalidad, legalidad y respeto por los territorios, no exponiendo a la gente ni premiando a quienes durante años la han violentado”.
Efraín Cepeda, expresidente del Senado y senador del Partido Conservador
“Mientras Barranquilla invierte y lucha por derrotar a las estructuras criminales, Petro las traslada al corazón de la ciudad. Una decisión que sabotea el esfuerzo económico y operativo del Distrito. Petro vuelve a dejar clara su postura: condescendencia con los bandidos, cero empatía con las víctimas”.
Mauricio Gómez Amín, senador liberal
“Compartimos plenamente tu preocupación ¿Para qué se hace esto? ¿Cuál es la ruta? ¿Cuál es el acompañamiento del gobierno nacional para todo lo que esto implica? No encontramos respuestas a tantos interrogantes”.
Carlos Meisel, senador del Centro Democrático
La controversia pone en el centro del debate la tensión entre las políticas de paz total del Gobierno Petro y las demandas de seguridad de las regiones caribeñas, donde la llegada de estos cabecillas genera temores fundados por posibles repercusiones en la convivencia ciudadana y el respaldo a las iniciativas locales contra el crimen organizado.










