Dos congresistas presentaron una coadyuvancia a la queja ético-disciplinaria que pesa contra la representante Laura Daniela Beltrán, conocida como “Lalis”, por su participación en un programa de sátira política donde se hicieron comentarios que han sido calificados como burla hacia las víctimas de reclutamiento forzado de menores por parte de las extintas Farc. Las congresistas Sara Jimena Castellanos Rodríguez y Carol Stefanny Borda Acevedo respaldaron así la denuncia original presentada por Lorena Murcia, quien considera que las declaraciones constituyen un trato vulgar y degradante contra quienes sufrieron ese flagelo durante el conflicto armado.
El origen del escándalo se remonta a la intervención de la comediante María Camila Fonseca, conocida como “Macafolla”, en el programa “La Megacárcel”, donde se refirió con expresiones como “vamos a hablar de esos hijueputicas niños que ya tienen más de 30 años” a los menores reclutados. Durante la emisión, “Lalis” reaccionó con risas, lo que provocó la indignación de sectores políticos y de víctimas. El fragmento fue difundido en redes sociales, particularmente en Instagram por la cuenta @micky.desinforma, desatando un intenso debate público.
Las posturas encontradas
La representante Laura Daniela Beltrán ha defendido su actuación argumentando que la queja no procede porque los hechos ocurrieron antes de que asumiera como congresista. En sus declaraciones en la red social X, citó la Ley 1828 de 2017, el Código de Ética y Disciplinario del Congresista, y afirmó: “Qué vergüenza uno ir por la vida demostrando la profunda ignorancia por las instituciones y antes sentirse orgulloso. Señoras, no procede porque no era congresista en ejercicio. Invito a leer la Ley 1828 de 2017. La ignorancia es atrevida”. Además, sostuvo que “la crítica era para quienes llevan años usando las víctimas del conflicto para vender una narrativa de miedo, guerra y odio, incluso queriendo acabar con la JEP, que si no fuera por la JEP, ustedes ni siquiera tendrían esa cifra”.
Por su parte, las congresistas Castellanos y Borda señalaron que la coadyuvancia distingue claramente entre los hechos previos y las actuaciones posteriores realizadas como congresista. Sara Castellanos expresó en X: “A mí no me da vergüenza coadyuvar la queja de una víctima. Vergüenza me daría burlarme de las víctimas, discriminarlas, esconderme y, después, no dar la cara. ¡La hipocresía de la izquierda!”. Mientras tanto, Carol Borda detalló que “la coadyuvancia de la queja de @lorenamurciag distingue los hechos previos de las actuaciones posteriores realizadas como congresista. Y con el oficio de la @DefensoriaCol solo se te solicita algo básico, compórtate a la altura del cargo que ostentas y pide disculpas a las víctimas”. Borda también calificó a “Lalis” de mezquina y cuestionó su capacidad argumentativa: “¿A qué edad te diste cuenta que la suficiencia del argumento no depende del tono, sino de la capacidad para responder el planteamiento jurídico? Deja la mezquindad”.
“Vamos a hablar de esos hijueputicas niños que ya tienen más de 30 años. ¿Qué pasa con los niños? (…) Es que los niños nadie está a favor de eso, evidentemente”
María Camila Fonseca (“Macafolla”), comediante, en el programa La Megacárcel
El caso ha puesto en el centro del debate los límites del humor y la sátira política cuando involucran a víctimas del conflicto armado colombiano. Mientras “Lalis” insiste en que su reacción no constituye una falta ética por haber ocurrido antes de su investidura, las congresistas que coadyuvan la queja insisten en que la responsabilidad moral y política persiste, y le exigen una disculpa pública a las víctimas de reclutamiento forzado. La Comisión Legal de Ética y Estatuto del Congresista de la Cámara de Representantes será la encargada de determinar si la representante debe enfrentar sanciones disciplinarias por estos hechos.












