Nueve congresistas demócratas de Estados Unidos enviaron una carta formal a los secretarios Marco Rubio, del Departamento de Estado, y Markwayne Mullin, del Departamento de Seguridad Nacional (DHS), exigiendo la liberación inmediata del activista colombiano Franklin Humberto Coral Garrido, conocido como Beto Coral, quien se encuentra detenido por agentes de ICE desde el pasado 16 de junio. En la misiva, los legisladores denuncian que su arresto tiene motivaciones políticas y que durante su reclusión ha sido sometido a tratos inhumanos que violan la Constitución estadounidense y tratados internacionales de derechos humanos.
La carta está firmada por los representantes James P. McGovern, Joaquin Castro, Adelita S. Grijalva, Nydia M. Velázquez, Lloyd Doggett, Delia C. Ramírez, Ilhan Omar, Henry C. “Hank” Johnson Jr. y Rashida Tlaib. Todos ellos coinciden en que la detención de Coral, quien tiene derecho legal a residir y trabajar en Estados Unidos por su condición de solicitante de asilo, responde a su activismo a favor del Gobierno del presidente Gustavo Petro. Según los congresistas, el propio Marco Rubio emitió un memorando el mismo día del arresto señalando que Coral había utilizado su presencia en territorio estadounidense para realizar actividades políticas en apoyo del mandatario colombiano, lo que consideran una clara persecución ideológica.
Maltratos físicos y violaciones a derechos fundamentales
Los legisladores detallan que Beto Coral ha sido trasladado en al menos cuatro ocasiones a distintos centros de reclusión en Arizona, Texas y Misisipi, donde denuncian que fue agredido físicamente, aislado en una celda con agua y sometido a prolongados períodos sin comida ni agua potable. “El trato o castigo cruel, inhumano o degradante de personas bajo custodia o control del gobierno estadounidense constituye una violación de derechos humanos y está prohibido por la ley de Estados Unidos, el Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos y la Convención Contra la Tortura”, advierten los congresistas en el documento, citando además la Primera Enmienda de la Constitución estadounidense como otra garantía vulnerada.
“Llevé a colegas a escribir a @SecRubio y @SecMullinDHS para exigir la liberación de Beto Coral, quien ha sido detenido por razones políticas. Tiene un derecho legal a residir en EE.UU. El gobierno de EE.UU. está facilitando la represión transnacional al cumplir con la solicitud de un político colombiano de violar sus derechos humanos”.
Jim McGovern, representante demócrata de Estados Unidos
Los firmantes también alertan sobre el riesgo que correría Coral si fuera deportado a Colombia, donde podría enfrentar tortura, basándose en informes del propio Departamento de Estado que documentan abusos sistemáticos por parte de funcionarios colombianos. En ese sentido, la carta subraya que “el gobierno estadounidense nunca debería incurrir en las mismas conductas abusivas que criticamos en China, Nicaragua y Rusia”.
Un llamado a la coherencia internacional
La petición de los congresistas no solo exige la liberación inmediata de Beto Coral, sino que también le sea permitido permanecer en Estados Unidos junto a su familia mientras se tramita su solicitud de asilo, garantizándole las protecciones de derechos humanos que hasta ahora se le han negado. El activista colombiano, cuyo caso ha cobrado relevancia internacional, permanece detenido sin que hasta el momento se haya conocido una respuesta oficial del Departamento de Estado o del DHS a la misiva enviada por los nueve legisladores.












