Congreso archiva proyectos para crear los departamentos de Surcaribe y Litoral Pacífico

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El Congreso de la República archivó de manera definitiva los proyectos de Acto Legislativo que buscaban crear los departamentos de Surcaribe y Litoral Pacífico, manteniendo así sin cambios la actual división territorial del país. Durante la legislatura 2022-2026, ninguna de las dos iniciativas logró superar los debates requeridos en la Cámara de Representantes, lo que cierra la posibilidad de nuevas entidades territoriales hasta el próximo período legislativo que inicia en 2026. El proyecto de Surcaribe, radicado nuevamente en septiembre de 2025 por el representante Eduard Sarmiento del Pacto Histórico, y el de Litoral Pacífico, presentado también en el año 2025, fracasaron al no obtener el respaldo legislativo necesario y tras recibir un concepto de inviabilidad e inconveniencia por parte de la Federación Nacional de Departamentos (FND).

La iniciativa de Surcaribre proponía la integración de 29 municipios de los departamentos de Magdalena, Norte de Santander, Cesar y Bolívar, con una población estimada de 644.000 habitantes y Aguachica como capital. Por su parte, el proyecto de Litoral Pacífico pretendía unificar 13 municipios de Cauca y Nariño, más el distrito de Buenaventura como capital, abarcando aproximadamente 889.112 personas, en su mayoría comunidades negras y afrocolombianas con altas necesidades básicas insatisfechas. En ambos casos, los promotores argumentaban que la creación de los nuevos departamentos permitiría mejorar las condiciones materiales de existencia desde el punto de vista económico, social y cultural, además de fortalecer la participación política y hacer más eficiente la descentralización.

Concepto desfavorable de la Federación Nacional de Departamentos

La FND emitió un concepto desfavorable para Surcaribe, firmado por los gobernadores de Bolívar, Cesar, Magdalena y Norte de Santander, quienes alertaron sobre riesgos de inconstitucionalidad y efectos negativos en la organización territorial, la representación política y la estabilidad fiscal del país. Según el análisis de los mandatarios, la creación de un nuevo departamento afectaría el Sistema General de Participaciones, el Sistema General de Regalías y la representación política en el Congreso, argumentos que pesaron en la decisión de los legisladores. El proyecto de Litoral Pacífico, por su parte, no superó el primer debate en la Cámara de Representantes, lo que selló su archivo.

«mejoraría sus condiciones materiales de existencia, desde el punto de vista económico, social y cultural, amén del fortalecimiento de la participación política. (…) Para el país, la oportunidad de hacer más eficiente el proceso de descentralización política, administrativa y fiscal; para el nuevo departamento Surcaribe, la oportunidad de implementar una visión de desarrollo propia y consolidar un nuevo eje de desarrollo en uno de los territorios más necesitados y con mayor potencial»

Justificación del proyecto Surcaribe

El enfoque territorial de Surcaribe fue descrito por sus impulsores como «el modelo piloto de reordenamiento territorial alrededor del agua y la cultura anfibia descrita por Orlando Fals Borda, la ecorregión del agua próspera, productiva, feliz y sostenible». Mientras tanto, los promotores de Litoral Pacífico resaltaban la necesidad de «unificar como entidad territorial a diversos municipios y distritos que geográficamente se encuentran ubicados en el litoral pacífico colombiano, conformado mayoritariamente por comunidades negras y afrocolombianas, las cuales representan en mayor medida las necesidades básicas insatisfechas».

El archivo de estos proyectos deja vigente el mapa territorial de Colombia, que se mantiene sin modificaciones desde la creación de los departamentos actuales. Cualquier nuevo intento de reordenamiento territorial deberá esperar a la próxima legislatura que comienza en 2026, cuando el Congreso electo en los próximos comicios retome el debate sobre una posible reorganización departamental. Los municipios que aspiraban a integrar Surcaribe —entre ellos Aguachica, Pailitas, Pelaya, Tamalameque, La Gloria, Gamarra, San Martín, San Alberto, González, Río de Oro, El Banco, El Carmen, La Esperanza, Cantagallo, El Peñón, San Martín de Loba, Barranco de Loba, Hatillo de Loba, Altos del Rosario, Norosí, Regidor, Tiquisio, Morales, Santa Rosa del Sur, Simití y San Pablo— y los del Litoral Pacífico —Guapi, López de Micay, Timbiquí, San Andrés de Tumaco, Santa Bárbara, Charco, La Tola, Olaya Herrera, Mosquera, Francisco Pizarro, Magüí, Payán y Buenaventura— continuarán bajo la jurisdicción de sus actuales departamentos, al menos hasta que una nueva iniciativa logre superar los obstáculos legislativos y políticos que hoy resultaron insalvables.

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