El superintendente Nacional de Salud, Daniel Quintero, fue citado a un debate de control político en el Congreso de la República, luego de que el representante a la Cámara por Antioquia y primer vicepresidente de la corporación, Simón Molina, presentara una proposición en su contra. La citación busca que Quintero rinda cuentas por la grave crisis que atraviesa el sistema de salud colombiano, sustentada en informes recientes de la Contraloría General de la República que advierten sobre el deterioro financiero de varias EPS intervenidas, el incremento de quejas de usuarios y las deficiencias en los procesos de inspección y control por parte de la Superintendencia.
Según los datos expuestos en la proposición, ocho EPS intervenidas son el eje central de las preguntas que deberá responder el funcionario. Entre las entidades con mayores problemas se encuentran Nueva EPS, cuyos pasivos aumentaron de forma considerable, así como Savia Salud, Coosalud y Famisanar. Molina, quien durante años enfrentó a Quintero desde el Concejo de Medellín cuando este fue alcalde, recordó su pasado de oposición y advirtió que no guardará silencio ahora. «Durante años enfrenté la corrupción de Daniel Quintero desde el Concejo de Medellín. No guardé silencio entonces, y tampoco lo haré ahora (…) no vamos a permitir que el poder público se convierta en un refugio para la impunidad», declaró el congresista del partido Creemos.
Contexto de la citación y controversias en la Superintendencia
El debate se enmarca en los hallazgos de la Contraloría que señalan que, bajo la administración de Quintero al frente de la Superintendencia Nacional de Salud, las EPS intervenidas no han logrado una mejora estructural. Además, se abordará el polémico nombramiento de Juan David Duque como superintendente delegado de Protección al Usuario, quien fue secretario privado de Quintero durante su gestión en la Alcaldía de Medellín. Duque salió de su cargo anterior tras una moción de censura y actualmente enfrenta investigaciones. En ese rol, ordenó una auditoría a la Fábrica de Licores de Antioquia con más de 70 requerimientos, que fue suspendida provisionalmente por un juzgado, al igual que otra auditoría a la Secretaría de Salud de Medellín; en ambos casos, las decisiones judiciales cuestionaron la imparcialidad de los funcionarios que impulsaban las inspecciones.
«Durante años enfrenté la corrupción de Daniel Quintero desde el Concejo de Medellín. No guardé silencio entonces, y tampoco lo haré ahora (…) no vamos a permitir que el poder público se convierta en un refugio para la impunidad»
Simón Molina, representante a la Cámara por Antioquia
La Superintendencia de Salud ha respondido que las inspecciones hacen parte de un plan nacional de vigilancia y control. No obstante, la gestión de Quintero también es cuestionada por cambios en el manual de funciones para flexibilizar requisitos y la creación de nuevos puestos con el ingreso de antiguos funcionarios de su administración en Medellín. Mientras tanto, el superintendente enfrenta un proceso penal por el caso Aguas Vivas y su hermano Miguel Quintero tiene una futura imputación anunciada por otros casos de corrupción. Además, ha sido señalado por la creación de varias empresas en un mismo día, aunque Quintero ha dicho que todas fueron reportadas en su declaración de bienes y que ninguna contrató con el Estado. El debate aún no tiene fecha definida, pero se espera que sea uno de los más álgidos en el Congreso por el impacto de la crisis de salud en millones de colombianos.












