El Consejo de Estado suspendió provisionalmente el decreto que fijaba un incremento del 23,7% al salario mínimo para 2025, una decisión que pone en el centro del debate nacional la precaria situación laboral en Colombia, donde según cifras del Dane, 11,38 millones de trabajadores perciben ingresos inferiores a un salario mínimo, lo que representa el 48,9% de los ocupados entre enero y octubre de 2025. Esta medida provisional surge de un pulso jurídico y obliga al Gobierno a emitir un nuevo decreto transitorio en un plazo de ocho días, generando incertidumbre especialmente entre los trabajadores dependientes del salario mínimo actual de 1.423.500 pesos.
Las estadísticas revelan un panorama preocupante: este número de 11,38 millones es el más alto en los últimos tres años, con un aumento de 895.000 personas respecto a 2023, cuando eran 10,49 millones, y supera en más de un millón a las 10,15 millones registradas en el año anterior. Solo 2,4 millones de trabajadores ganan exactamente un salario mínimo, una cifra que ha disminuido en 1,3 millones frente a 2024, mientras que seis millones reciben entre uno y dos salarios mínimos, con un incremento interanual de 316.000 personas. De los más de 22 millones de trabajadores en total, la mayoría enfrenta condiciones de ingresos bajos que no cubren necesidades básicas.
Cifras que evidencian la informalidad laboral
La suspensión del decreto resalta la complejidad del mercado laboral colombiano, donde cerca del 69% de los trabajadores dependientes tienen ingresos menores a 1,5 salarios mínimos mensuales vigentes, según Asocajas, y actividades específicas destacan por tener más del 95% de sus empleados en esa franja, como la limpieza general interior de edificios, la reparación de muebles y accesorios para el hogar, el comercio al por menor de alimentos, bebidas y tabaco en puestos móviles, el expendio de comidas preparadas en cafeterías, el transporte mixto, el cultivo de plátano y banano, el catering para eventos, el mantenimiento y reparación de motocicletas, así como las actividades de zonas de camping y parques para vehículos recreacionales.
“Las personas que solían ganar entre dos y tres salarios mínimos al mes pasaron a ganar solo uno, lo que lo convertía en un techo y no representaba verdaderamente un mayor ingreso”
Juliana Morad, directora del departamento de Derecho Laboral de la facultad de Ciencias Jurídicas de la Pontificia Universidad Javeriana
“pues las empresas formales, al ver ajustes altos, prefieren cambiar las modalidades de contratación y contratar trabajadores de medio tiempo. Además, los costos de la implementación de la reforma laboral le pondrán presiones extra a las empresas”
Juliana Morad, directora del departamento de Derecho Laboral de la facultad de Ciencias Jurídicas de la Pontificia Universidad Javeriana
Expertos como Juliana Morad advierten sobre los efectos de los incrementos salariales abruptos, que incentivan a las empresas a optar por contratos de medio tiempo para evitar costos elevados, en un contexto donde la reforma laboral añade presiones adicionales. Mientras tanto, la decisión del Consejo de Estado no solo frena el ajuste del 23,7%, sino que abre un debate crucial sobre cómo equilibrar la protección de los trabajadores con la sostenibilidad de las empresas en Colombia.















