Consejo de Estado tumba norma que obligaba presencia de Minhacienda en junta del Banco

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En una decisión que reconfigura el equilibrio de poderes en la política monetaria colombiana, la Sección Primera del Consejo de Estado suspendió de manera provisional la norma que condicionaba las reuniones de la Junta Directiva del Banco de la República a la presencia del ministro de Hacienda. El fallo, que responde a una demanda presentada por el ciudadano Daniel Felipe Useche Daza, deja sin efecto el artículo 35 del Decreto 2520 de 1993, una disposición que, según los magistrados, comprometía la autonomía funcional del Emisor y generaba un riesgo de parálisis institucional.

La controversia se originó en medio de las tensiones registradas tras la reunión de la Junta Directiva en marzo de 2025, cuando el entonces recién nombrado ministro de Hacienda, Germán Ávila —quien asumió el cargo el 18 de marzo—, amenazó públicamente con no asistir a futuras sesiones del organismo, luego de que se presentaran diferencias en torno a la política monetaria. La demanda argumentaba que el decreto le otorgaba al jefe de la cartera de Hacienda un poder de bloqueo sobre las deliberaciones del Banco, una figura que no está contemplada ni en la Constitución ni en la Ley 31 de 1992.

Autonomía confirmada y continuidad asegurada

El tribunal fue contundente al aclarar que, si bien el ministro de Hacienda debe presidir la Junta Directiva, su presencia no es un requisito indispensable para la validez de las sesiones ni para la toma de decisiones. Esta interpretación, según los expertos, elimina el principal instrumento de presión que el Gobierno tenía sobre la autoridad monetaria. Henry Amorocho, profesor de Hacienda Pública y Presupuesto de la Universidad del Rosario, celebró la medida al señalar que “la junta directiva queda habilitada para sesionar sin el ministro y para decidir sin el ministro. Ese es un punto supremamente importante”.

“Este tipo de circunstancias, por sí solo, lo que producen es un efecto sobre la juridicidad de lo que se está analizando”

Henry Amorocho, profesor de Hacienda Pública y Presupuesto, Universidad del Rosario

Para el académico, la decisión no altera la estructura del Banco, sino que “le da claridad a la autonomía e independencia del Banco de la República, pero por sobre todo a la continuidad del servicio público de la junta directiva en cuanto a su función del artículo 373: velar por el poder adquisitivo de la moneda”. La Junta, compuesta por siete miembros, había logrado un consenso para mantener la tasa de interés de referencia en el 11,25% durante la reunión que siguió al anuncio de retirada del ministro, un gesto que evidenció la capacidad del organismo para operar sin interferencias.

Sin embargo, el panorama no está exento de tensiones políticas. Juan Nicolás Garzón, profesor de la Facultad de Estudios Jurídicos, Políticos e Internacionales de la Universidad de la Sabana, advirtió que “no me extrañaría para nada que, por supuesto, reafirme la idea de que el Consejo de Estado está entorpeciendo un poco los propósitos y los objetivos del Gobierno”. Garzón recordó que, tras el consenso de mantener la tasa en 11,25%, el Gobierno perdió la opción de usar la ausencia del ministro como presión, especialmente cuando el mercado anticipaba una tasa superior al 12%. “La credibilidad lo es todo en política monetaria, las expectativas lo son todo en política monetaria”, enfatizó.

“La credibilidad lo es todo en política monetaria, las expectativas lo son todo en política monetaria”

Juan Nicolás Garzón, Universidad de la Sabana

El fallo llega en un clima de creciente fricción institucional, en el que incluso se ha propuesto, desde sectores cercanos al oficialismo como el candidato Iván Cepeda, una reforma para eliminar el Consejo de Estado. No obstante, los analistas coinciden en que la suspensión provisional fortalece la independencia del Banco de la República, una señal clave para los mercados que estarán atentos a que las decisiones de política monetaria se sigan rigiendo por criterios técnicos y no políticos. Amorocho, por su parte, fue cauto al señalar que la decisión “no produce efecto directo sobre la tasa de interés”, la cual responde a factores de mercado, precios del petróleo y gasolina, y elementos climáticos.

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