La Contraloría General de la República encendió las alarmas sobre el manejo de recursos destinados a la infraestructura hospitalaria en Colombia. El organismo de control, encabezado por el contralor Jorge Eliécer Laverde, advirtió al Ministerio de Salud que existen $10,18 billones en transferencias y subvenciones condicionadas que están pendientes de legalización, con corte al 30 de junio de 2026. Esta situación representa un riesgo inminente de pérdida de recursos del Sistema General de Seguridad Social en Salud, según el informe de vigilancia fiscal.
La advertencia se fundamenta en una revisión de 40 proyectos financiados entre 2022 y 2025, que suman asignaciones por $1,03 billones. De ese total, 22 proyectos, equivalentes al 52,77% de la muestra, requieren especial vigilancia fiscal, pues concentran $541.194 millones. Lo más preocupante es que apenas el 1,61% de los recursos asignados en ese periodo corresponden a obras reportadas como terminadas, lo que evidencia una ejecución mínima frente a las necesidades del sistema de salud.
Las fallas detectadas no se limitan a la ejecución física de las obras. La Contraloría identificó problemas en los estudios y diseños previos, modificaciones de alcance, mayores cantidades de obra, actividades no previstas e insuficiencias presupuestales. Estos factores han generado retrasos y suspensiones que comprometen costos, tiempos y la funcionalidad final de los proyectos hospitalarios. El contralor Jorge Laverde reiteró que existe un riesgo inminente de pérdida de recursos debido a estas deficiencias en el seguimiento de las obras.
El organismo de control considera que la falta de control oportuno puede derivar en sobrecostos y en la materialización de riesgos que afecten la prestación de servicios de salud. Por ello, el Ministerio de Salud deberá fortalecer los procesos de seguimiento y control sobre los proyectos que presentan retrasos, suspensiones o modificaciones, especialmente en la administración de transferencias y subvenciones condicionadas. La Contraloría mantiene vigilancia sobre la muestra y advierte que, sin correctivos inmediatos, los recursos públicos destinados a mejorar la infraestructura hospitalaria podrían perderse sin cumplir su objetivo.









