Un informe semanal de Corficolombiana advierte que el propuesto aumento del 23 por ciento al salario mínimo para 2026, que lo llevaría a dos millones de pesos basado en el concepto de «salario vital», generaría una vulnerabilidad alta o media alta en 19 de los 20 sectores económicos de Colombia. Esta medida rompe con la tradición de ajustar el salario con base en la inflación más la productividad, elevando los costos laborales y amenazando la inversión y el empleo formal en el país, según el análisis de la entidad financiera.
En Colombia, unos 2,4 millones de trabajadores perciben el salario mínimo, mientras que en el sector informal, que abarca a seis de cada diez empleados, el 70,6 por ciento recibe ingresos inferiores a ese monto. Las micro y pequeñas empresas concentran el 40 por ciento de los empleados formales que ganan el mínimo, en contraste con el 27 por ciento en las grandes compañías, y el 60,4 por ciento de quienes devengan salario mínimo laboran en empresas medianas, pequeñas, microempresas o como independientes. El alza real cercana al 17 por ciento impactaría particularmente a estos segmentos, agravada por el hecho de que más del 50 por ciento de los empleados formales están en micro y pequeñas empresas.
Sectores en la mira: solo uno escapa a la alta vulnerabilidad
La clasificación de vulnerabilidad se basa en el porcentaje de trabajadores formales y la proporción que recibe entre uno y 1,5 salarios mínimos, es decir, entre dos millones y 2,6 millones de pesos aproximadamente; se considera alta cuando más del 50 por ciento son formales y la mayoría está en ese rango, o media alta si se cumple al menos una de esas condiciones. De los 20 sectores analizados, 19 presentan alta o media alta vulnerabilidad, con el único que registra media baja siendo el de minas y canteras. Los más expuestos incluyen inmobiliarias, que lidera como el más vulnerable; comercio, alojamiento y restaurantes, especialmente al considerar las micro y pequeñas empresas; así como servicio doméstico, construcción y agro, donde el 80 por ciento de los trabajadores formales devengan un salario mínimo.
«Golpea a todos, no por igual: vulnerabilidad sectorial al aumento del salario mínimo».
Corficolombiana, informe semanal
Este escenario altera las perspectivas macroeconómicas, con un impacto proyectado de 1,6 puntos porcentuales en la inflación, elevándola al 6,5 por ciento, en un contexto de tasa de política monetaria actual del 9,25 por ciento.
«El impacto del salario mínimo no solo es generalizado, sino profundamente desigual».
Corficolombiana, informe
El informe de Corficolombiana subraya la necesidad de evaluar con cuidado estas propuestas, ya que podrían profundizar desigualdades sectoriales y complicar la recuperación económica en un país donde la formalidad laboral sigue siendo un desafío persistente.















