Corficolombiana, holding del Grupo Aval propiedad de la familia Sarmiento Angulo, propuso un aumento del salario mínimo en Colombia de 8% para 2027, equivalente a 140.072 pesos mensuales, basado en una fórmula técnica que combina inflación y productividad. La propuesta fue presentada en el informe “Salario mínimo 2027: la primera pieza del ajuste macroeconómico”, antes del inicio formal de la concertación en la Comisión Permanente de Concertación de Políticas Salariales, que suele concentrar las discusiones entre noviembre y comienzos de diciembre. La firma sostiene que la negociación debe volver a criterios técnicos, tomando como referencia la inflación y la productividad, y advierte que los aumentos recientes han estado por encima de la suma de ambos factores, afectando la inflación, el empleo formal y las finanzas públicas.
El cálculo propuesto parte de una inflación proyectada al cierre de 2026 de 6,8% y un crecimiento estimado de la Productividad Total de los Factores (PTF) de 1,2%, sumando un incremento total de 8%. De aplicarse, el nuevo salario mínimo sin auxilio de transporte quedaría en 1.890.977 pesos. La propuesta se conoce en un contexto donde, según Corficolombiana, el aumento de 2026, que fue de 23,7% y llevó el salario de 1.423.500 a 1.750.905 pesos, superó en más de 17% la inflación y fue el principal detonante de un nuevo ciclo inflacionario, sin paralelo en la región. La firma señala que en los últimos cinco años el salario mínimo ha aumentado cerca de 29,9% por encima de la suma de la inflación y la productividad, frente a un promedio de 2,0% entre 2011 y 2021.
Impacto en inflación, empleo e informalidad
El informe de Corficolombiana asegura que sin los incrementos desproporcionados del salario mínimo de los últimos años, la inflación ya podría estar ubicada en el rango meta del Banco de la República, que es de 2% a 4%. Sin embargo, las expectativas de inflación a un año completan 14 meses por encima de ese rango, mientras que las de dos años se han mantenido desancladas durante 2026. La firma también advierte que el salario mínimo se ubica en el nivel del salario mediano de la economía colombiana, lo que amplifica su impacto en los costos de contratación formal. Según datos del Dane, 2,4 millones de trabajadores devengan un salario mínimo en Colombia, y la decisión sobre su incremento incide en precios, tasas de interés, producción, empleo y finanzas públicas.
Corficolombiana identificó un deterioro en los ingresos de los trabajadores informales como consecuencia de los aumentos pasados. Según el informe, la informalidad se acentuó: los trabajadores informales que ganan menos de un mínimo aumentaron en 434.000, mientras que quienes ganaban entre uno y uno y medio mínimos disminuyeron en 361.000. Además, los ocupados en ese rango cayeron en 122.000. La firma destacó que el desplazamiento fue más marcado entre los informales, y que dado que el 89% de quienes perciben menos de un mínimo son informales, el resultado es un deterioro en el nivel de ingresos de los trabajadores a los que el decreto no protege. En el ámbito fiscal, el Comité Autónomo de la Regla Fiscal (Carf) calculó que el aumento de 23,7% generó un impacto en el déficit fiscal.
«La negociación del salario mínimo debe volver a criterios técnicos, tomando como referencia la inflación y la productividad»
Informe de Corficolombiana
Corficolombiana además propone abrir la discusión sobre una diferenciación regional del salario mínimo. La firma afirma que el objetivo no es frenar la recuperación del ingreso laboral, sino garantizar que sea sostenible, preservando el poder adquisitivo sin trasladar costos a inflación, empleo informal y cuentas públicas. La propuesta se da en el marco de la Comisión Permanente de Concertación de Políticas Salariales, donde participan gremios, centrales obreras y Gobierno, y que cada año define el incremento del salario mínimo para el siguiente período.










