El coronel (r) Luis Alfonso Plazas Vega fue absuelto de todos los cargos civiles por tortura y violaciones de derechos humanos en el marco de la retoma del Palacio de Justicia en 1985, en un fallo emitido por un jurado federal en Estados Unidos. La decisión, tomada el jueves 17 de septiembre de 2026 en el Tribunal del Distrito Sur de Florida, fue unánime tras más de tres horas de deliberación que pusieron fin a dos semanas de audiencias. El jurado descartó cualquier vínculo de Plazas Vega con la muerte del magistrado Carlos Horacio Urán, cuya viuda y tres hijas habían presentado la demanda basándose en la Ley de Protección a las Víctimas de Tortura de 1991.
La demanda, que buscaba una responsabilidad económica y no una condena de prisión, fue representada por el Center for Justice and Accountability en nombre de la familia Urán. Sin embargo, el veredicto desestimó las acusaciones, lo que llevó al coronel a declarar en una rueda de prensa que la justicia estadounidense lo había absuelto por unanimidad. En sus palabras, dirigidas a la familia de la víctima, expresó comprensión por la tragedia sufrida, pero les solicitó reorientar sus investigaciones y dolores hacia los verdaderos asesinos de su padre.
Reacciones desde el Gobierno y la defensa
El presidente de Colombia, Abelardo de la Espriella, celebró el fallo a través de su cuenta en la red social X, calificando a Plazas Vega como un héroe de la Patria y asegurando que se había hecho justicia. De la Espriella, quien también lidera el movimiento político Defensores de la Patria, recordó que la Corte Suprema de Justicia ya había declarado inocente al exmilitar tras una persecución judicial infame y mentirosa que duró años. Incluso, el mandatario había solicitado previamente acompañamiento estatal para el coronel ante el Ministerio de Relaciones Exteriores de Colombia.
«Se hizo justicia con un héroe de la Patria. ¡Que viva Cristo Rey! (A.D.L.E) 🇨🇴 🐅»
Abelardo de la Espriella, Presidente de Colombia
Por su parte, Camilo Plazas, hijo del exmilitar, defendió la Ley de Protección a las Víctimas de Tortura bajo la cual se adelantó el proceso, señalando que está creada para brindar seguridad jurídica en países con dictaduras, una situación que a su juicio no tiene nada que ver con su padre. El coronel Plazas Vega, quien salió de Colombia tras ser absuelto en el país por problemas de seguridad graves, ahora enfrenta un nuevo capítulo judicial cerrado en territorio estadounidense, aunque el caso ha reavivado las heridas de uno de los episodios más oscuros de la historia reciente colombiana.










