El exsenador y exdirector de Prosperidad Social Gustavo Bolívar rompió el silencio frente a los escándalos de corrupción que sacuden la recta final del Gobierno de Gustavo Petro, afirmando que estos hechos “no pueden relativizarse” y que los responsables deben enfrentar a la justicia sin privilegios ni cálculos políticos. En una columna titulada “La corrupción nubla el legado de Petro” y en un mensaje publicado en su cuenta de X, Bolívar reconoció que la corrupción empaña los resultados de la administración, pero defendió el balance general del mandatario, al que calificó como “el mejor presidente que ha tenido Colombia”, aunque advirtió que la historia y los datos se encargarán de confirmarlo o desmentirlo.
En sus escritos, Bolívar fue contundente al señalar que “no hay espacio para excusas” ni para “relativizar los hechos dependiendo del color político de quienes los protagonizan”. Aseguró que la corrupción es corrupción “venga de donde venga y trátese de un millón o de un billón”. Con estas palabras, el exfuncionario se refirió a los múltiples casos que han golpeado a la administración Petro en sus últimas semanas, entre ellos la investigación por sobrecostos en la compra de 40 carrotanques para La Guajira en la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (Ungrd), con presuntos sobornos a congresistas, y la denuncia de Angie Rodríguez, gerente del Fondo Adaptación, quien ante la Comisión de Acusación y la Fiscalía reveló un presunto desvío de $1,2 billones para obras en La Mojana, implicando al propio presidente Petro y a otros funcionarios por peculado y tráfico de influencias.
La sombra de las hermanas Guerrero
El exsenador también se refirió al escándalo que rodea a las hermanas Juliana y Verónica Guerrero, investigadas por presunto fraude procesal, falsedad documental y cobro de comisiones para direccionar contratos estatales. La Fiscalía vinculó a Juliana Guerrero con delitos de fraude procesal y falsedad en documento público por el uso de documentos académicos cuestionados para acceder a cargos oficiales, mientras que las indagaciones por tráfico de influencias también alcanzan la contratación pública y la cercanía de las hermanas con entidades del Estado. Bolívar calificó estas denuncias como indignantes y dolorosas, porque “están nublando la obra de Gobierno del presidente Petro”, pero insistió en que cualquier responsable debe responder ante la justicia “sin blindajes y sin cálculos políticos”.
Pese a la gravedad de los hechos, Bolívar dejó claro que el legado del Gobierno no debe borrarse por estos episodios. En su columna afirmó que “un acto de corrupción, por grave que sea, no puede borrar de un plumazo toda la obra de un gobierno, porque eso también sería una forma de manipulación”. Defendió los logros en subsidios, educación, política agraria y reformas laborales, pero advirtió que estos avances no pueden usarse como excusa para encubrir a los implicados. “Estos hechos no nos invitan a cerrar filas alrededor de los implicados. Nos obligan a cerrar filas alrededor de los principios. Quien robe debe responder. Así de sencillo”, concluyó el exsenador, en un llamado directo a que la justicia actúe sin distinciones.
“No podemos permitir que un puñado de ambiciosos nublen el balance completo de un gobierno”.
Gustavo Bolívar, exsenador y exdirector de Prosperidad Social












