La Corte Constitucional ordenó a los productores de la película ‘Noviembre’ ofrecer disculpas públicas a la familia del exmagistrado Manuel Gaona Cruz por la vulneración de sus derechos a la dignidad humana, la honra, el buen nombre y la verdad, derivada de la publicidad con la que se promocionó la obra como una muestra de la «verdad» sobre la toma del Palacio de Justicia. En una decisión reciente de la Sala Plena, el alto tribunal confirmó el fallo del Juzgado 016 Penal del Circuito con Función de Conocimiento de Bogotá, que había dado la razón a la familia Gaona Bejarano en una acción de tutela contra los productores Tomás Corredor Pulido y la sociedad Burning S.A.S.
La controversia giró en torno a la naturaleza de la película, que recrea los hechos ocurridos entre el 6 y el 7 de noviembre de 1985, cuando el M-19 tomó el Palacio de Justicia y dejó un saldo de más de cien personas asesinadas. La Sala Plena estableció una distinción clave: el contenido de la obra, al ser ficción, está protegido por la libertad creativa y no está sujeto a las cargas de veracidad propias del periodismo o la historiografía. Sin embargo, las piezas publicitarias que presentaban la película como la «verdad» de lo ocurrido sí configuraron una vulneración de derechos, al generar confusión sobre lo que realmente sucedió con el magistrado Gaona Cruz, quien murió durante la toma.
Una distinción entre la ficción y la publicidad engañosa
La familia del exmagistrado, quien se desempeñaba como ponente del estudio sobre la constitucionalidad del tratado de extradición entre Colombia y Estados Unidos, había señalado que la película lo representaba como un hombre pusilánime y cobarde, e incluso como aliado de los miembros del M-19. Esa representación, a juicio de los accionantes, desconocía las amenazas y presiones que Gaona Cruz sufrió durante meses por su papel en el análisis del tratado y sugería una cercanía inexistente con la guerrilla. Frente a este punto, la Corte consideró que se trata de un diálogo ficcional, al que no le son aplicables las cargas de veracidad e imparcialidad, como lo explicó en la sentencia: «La aseveración de hecho que el magistrado Gaona tenía una relación cercana con el M-19… es un diálogo ficcional, al que tampoco le son aplicables las cargas de veracidad e imparcialidad».
«Como un hombre pusilánime, cobarde y aliado de los miembros del M-19»
Familia Gaona Bejarano, sobre la representación del magistrado en la película
No obstante, el problema jurídico no se agotaba en el contenido de la película. La Corte encontró que la campaña de promoción, difundida en medios de comunicación y redes sociales, había cruzado la línea al anunciar la obra como una muestra de la verdad sobre la toma. Esa promoción vulneró los derechos del exmagistrado fallecido y de sus familiares, pues presentó como afirmaciones históricas lo que en realidad era una recreación ficticia. Por esa razón, la orden fue contundente: los productores deberán publicar disculpas públicas en medios equivalentes a los utilizados para promocionar la película, dentro de los quince días siguientes a la notificación del fallo.
Cuarenta años de una tragedia que sigue dando de qué hablar
La decisión de la Corte se produce a cuarenta años de los hechos, en un momento en que la memoria histórica del Palacio de Justicia sigue siendo objeto de controversia. La toma, que duró cerca de veintisiete horas, terminó con la retoma militar y un saldo de más de cien personas asesinadas, entre ellas varios magistrados de la Corte Suprema de Justicia. Manuel Gaona Cruz fue una de las víctimas: según la versión de su familia, fue encontrado en el baño del tercer piso, donde murió junto a otras personas. La película ‘Noviembre’ recrea precisamente esos momentos, pero la familia sostiene que el M-19 lo llamó por su nombre y que fue asesinado con un tiro de gracia, un detalle que consideran esencial y que, en su opinión, la obra tergiversa.
El caso también ha reavivado las investigaciones sobre posibles vínculos entre el narcotráfico y la toma del Palacio. En declaraciones recientes, Nicolás Escobar Urquijo, sobrino de Pablo Escobar, afirmó que el capo financió al M-19 con dinero y armas para la operación, con el objetivo de destruir expedientes relacionados con la extradición. «Ellos secuestraban porque no tenían dinero, entonces Pablo comenzó a darles dinero, ahí le dieron la noticia de la toma y él accede a colaborarles con armamento y dinero», declaró Escobar Urquijo, quien agregó que su tío no previó la respuesta violenta de las autoridades ni el desenlace final.
La orden de la Corte, que confirma íntegramente el fallo de primera instancia, fue enfática:
«Dentro de los quince (15) días siguientes a la notificación de esta providencia, publiquen, en medios equivalentes a los utilizados para promocionar la película Noviembre, disculpas públicas dirigidas a los accionantes, en las que reconozcan que las piezas publicitarias de las película, difundidas en medios de comunicación y redes sociales, según las cuales la película muestra la verdad de lo ocurrido, vulneraron los derechos a la dignidad humana, a la honra, al buen nombre y a la verdad, en la faceta individual, del exmagistrado Gaona Cruz y de sus familiares»
Corte Constitucional, Sala Plena
El aviso aclaratorio que deberá difundirse junto con las disculpas precisará que la película «es una obra de ficción inspirada en hechos reales. Los eventos y diálogos no constituyen afirmaciones históricas sobre personas reales». Así, a cuarenta años de la tragedia, la justicia trazó un límite entre la libertad creativa y el derecho de las víctimas a que su verdad no sea distorsionada por el marketing.










