La Corte Constitucional de Colombia, en su sentencia T-257 de 2025, determinó que los conflictos entre niños en los colegios deben resolverse mediante diálogo y pedagogía, en lugar de castigos o procesos judiciales. El fallo surgió de una tutela interpuesta por el caso de Rosa, una niña de 10 años, quien protagonizó un roce con un niño de 8 años en un colegio privado de Bogotá durante un juego que incluyó comentarios y gestos que la incomodaron. Este incidente escaló rápidamente a reuniones de convivencia, comités escolares, reportes a entidades externas y, finalmente, a una acción de tutela, debido a un manejo inadecuado por parte de los adultos que priorizó la sanción sobre el acompañamiento emocional.
El conflicto generó un profundo malestar en Rosa, quien dejó de asistir al colegio, mientras que la familia del niño de 8 años optó por retirarlo de la institución. La Corte enfatizó que para menores de 12 años, como ambos involucrados, la respuesta debe ser estrictamente pedagógica, rechazando de plano etiquetar al menor como agresor sexual y prohibiendo medidas como el cambio de salón o el aislamiento sin un diálogo previo. En su decisión, el alto tribunal criticó la visión adulta impuesta al asunto y subrayó la responsabilidad compartida de familias, colegios y autoridades en la crianza y resolución de estos episodios.
Guía para una convivencia escolar sana
La sentencia establece una clara guía para colegios y padres: escuchar a los niños sin someterlos a interrogatorios inquisitoriales, ofrecer apoyo psicológico oportuno y enseñar límites y respeto de manera constructiva. De esta forma, se busca evitar la judicialización prematura de dinámicas infantiles que, vistas desde la perspectiva de los adultos, pierden su esencia lúdica y emocional.
«El error fue mirar este conflicto con ojos de adultos»
Corte Constitucional, sentencia T-257/2025
En un cierre reflexivo, la Corte invocó el proverbio africano «Se necesita una aldea entera para criar a un niño», recordando que la educación y el manejo de conflictos escolares demandan un esfuerzo colectivo y empático, priorizando el bienestar integral de los menores sobre respuestas punitivas.
«Se necesita una aldea entera para criar a un niño»
Proverbio citado en la sentencia T-257/2025, Corte Constitucional















