Corte Suprema condena a exmagistrado de Cundinamarca por cohecho y prevaricato; queda en libertad

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La Sala Especial de Primera Instancia de la Corte Suprema de Justicia condenó al exmagistrado del Tribunal Contencioso Administrativo de Cundinamarca, Carlos Alberto Vargas Bautista, de 70 años, por los delitos de prevaricato por omisión en el caso Macromed y cohecho propio en los casos Macromed y Protag, en concurso homogéneo. La decisión fue anunciada el 18 de febrero de 2026 por el magistrado presidente Jorge Emilio Caldas Vera, quien determinó que el procesado favoreció a empresas a cambio de coimas recibidas a través de su pareja sentimental, la abogada Kelly Andrea Eslava Montes, con quien mantenía una relación de más de 12 años. Sin embargo, la sala no ordenó su detención inmediata, permitiéndole permanecer en libertad hasta que se emita la sentencia definitiva, debido a su edad avanzada, su comparecencia constante a las citaciones y la ausencia de riesgo de evasión.

En el caso Macromed, Vargas Bautista omitió apartarse del proceso desde su inicio a pesar de su evidente impedimento por la relación amorosa con Eslava Montes, apoderada de los demandantes de la Unión Temporal Medisan, integrada por Macromed, en una disputa contra el Hospital Militar. Allí, aceptó una promesa remuneratoria del 25% de la condena pecuniaria que recibirían los demandantes. Por su parte, en Protag, que inició entre agosto y septiembre de 2015 y cuya sentencia de primera instancia se profirió el 20 de junio de 2018, el exmagistrado torció fallos a favor de Protección Agrícola S.A.S. contra la Superintendencia de Sociedades, recibiendo sobornos canalizados por el abogado Fernando Gaitán y gestionados por Eslava Montes, quien obtuvo bienes como un carro Mercedes Benz Cabriolet 200 y un apartamento en Mosquera, Cundinamarca, este último inscrito a nombre de su tía sin pago alguno.

Pruebas que sustentan la condena

La Corte basó su fallo en un sólido conjunto de evidencias, incluyendo interceptaciones telefónicas, testimonios, documentos, chats y un contrato de honorarios, que demostraron los pactos para torcer los fallos judiciales desde el despacho del Tribunal Contencioso Administrativo de Cundinamarca. La omisión del conflicto de intereses por la relación sentimental con la abogada fue clave en el cargo de prevaricato por omisión.

“Se emitirá sentencia condenatoria en el caso MACROMED por los punibles de prevaricato por omisión y cohecho propio y, en el caso PROTAG, por el delito de cohecho propio”

Sala Especial de Primera Instancia de la Corte Suprema de Justicia

“El encausado aceptó, por intermedio de su novia, la señora ESLAVA MONTES, promesa remuneratoria consistente en el 25% de la condena pecuniaria que recibirían los demandantes del caso MACROMED”

Corte Suprema de Justicia

“Ostentando la calidad de magistrado, omitió apartarse del caso MACROMED desde su génesis pese a encontrarse manifiestamente impedido, por cuanto sostenía una relación amorosa con la apoderada de los demandantes, la señora ESLAVA MONTES”

Corte Suprema de Justicia

“Esta Sala no encuentra motivos para ordenar que el acusado sea detenido inmediatamente, teniendo en cuenta que ha acudido a las citaciones que se le han hecho con ocasión de este proceso»

Sala Especial de Primera Instancia de la Corte Suprema de Justicia

Impacto y antecedentes de la investigación

La Fiscalía General de la Nación impulsó la investigación que destapó estos hechos, los cuales representan un grave atentado a la integridad judicial. Vargas Bautista mantendrá su libertad condicional mientras se espera la sentencia, en un fallo que resalta la importancia de la probidad en la función pública y sirve de precedente en casos de corrupción en la Rama Judicial.

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