La Corte Suprema de Justicia confirmó la condena contra Tatiana Paola Caballero Ortega, quien fue declarada responsable del delito de lesiones personales culposas por haber practicado una cirugía estética invasiva sin ser médica ni contar con la autorización legal o sanitaria requerida. El hecho ocurrió el 17 de diciembre de 2021 en el establecimiento COSFLOR Spa Belleza y Salud, ubicado en Florencia, Caquetá, donde la mujer le realizó a una paciente una dermolipectomía abdominal de 360 grados, marcación abdominal y transferencia de grasa a los glúteos, a cambio de siete millones de pesos.
De acuerdo con la investigación, Caballero Ortega utilizaba prendas similares a las que usan los profesionales de la salud, no informó a su víctima que no era médica, no gestionó un consentimiento informado ni advirtió sobre los riesgos del procedimiento. Tras la intervención, la paciente permaneció aproximadamente 28 días en el segundo piso del establecimiento bajo el cuidado de la procesada, tiempo durante el cual fue suturada en cuatro oportunidades debido a complicaciones. Su estado se deterioró hasta el punto de tener que acudir a un servicio de urgencias, donde le diagnosticaron necrosis en la pared abdominal y una embolia pulmonar.
La decisión de la Corte Suprema
La Corte Suprema ratificó el fallo de segunda instancia emitido por el Tribunal Superior de Florencia, que condenó a Caballero Ortega a 12 meses de prisión, inhabilitación para ejercer derechos y funciones públicas por el mismo término y el pago de una multa equivalente a ocho salarios mínimos legales mensuales vigentes, es decir, más de catorce millones de pesos. El alto tribunal determinó que la víctima no conocía el riesgo real al que estaba expuesta ni tenía control sobre la técnica utilizada, las condiciones de salubridad del lugar ni el manejo posterior a la cirugía.
La Corte también estableció que Caballero Ortega asumió una posición de garante al realizar el procedimiento y hacerse cargo del cuidado de la paciente, por lo que su responsabilidad se configuró tanto por acción, al llevar a cabo una cirugía sin formación ni autorización, como por omisión, al ocultar las complicaciones y demorar la atención médica especializada. La víctima requirió una cirugía reconstructiva que incluyó injertos de piel tomados de una de sus piernas, y según Medicina Legal quedó con una deformidad física permanente y una incapacidad definitiva de 20 días.
La pena se suspende condicionalmente
La condena incluye la suspensión condicional de la pena, lo que significa que Caballero Ortega no cumplirá efectivamente los 12 meses de prisión si respeta las condiciones impuestas por el juez durante el periodo de prueba de dos años. Esta decisión se tomó tras verificar que la procesada no registraba antecedentes penales y que el monto de la pena no superaba el límite legal para acceder a este beneficio.
El caso deja en evidencia los graves riesgos que implica la práctica de procedimientos estéticos invasivos por personas sin formación médica, así como la vulnerabilidad de quienes acuden a este tipo de establecimientos buscando mejorar su apariencia física sin conocer los peligros a los que se exponen. La paciente, que pagó siete millones de pesos por la cirugía, terminó con secuelas irreversibles en su cuerpo, lo que refuerza la necesidad de que las autoridades refuercen los controles sobre este tipo de negocios.










