La presidenta de Costa Rica, Laura Fernández Delgado, fue contundente este jueves durante una reunión bilateral con su homólogo colombiano, Abelardo de la Espriella, al afirmar que su país no recibirá a las estructuras criminales que resulten desplazadas por la ofensiva que adelanta Colombia contra el narcotráfico. El encuentro se llevó a cabo en el Batallón Paraíso, sede presidencial alterna en Barranquilla, y se extendió por aproximadamente dos horas, tiempo en el que ambas mandatarias abordaron la creciente preocupación por el impacto regional de las operaciones antinarcóticos.
“Que el esfuerzo que el presidente realiza en el combate del narcotráfico, esa limpieza que está realizando de Colombia, no significa que Costa Rica vaya a recibir a la basura que usted está limpiando de su patria”, sentenció Fernández Delgado al referirse a la política de seguridad del gobierno colombiano. La mandataria costarricense subrayó que su administración reforzará todos los controles para evitar que el crimen organizado encuentre un nuevo punto de operación en territorio tico. “Nosotros, como pueblo costarricense, vamos a cerrar nuestras filas para hacer aún mayores esfuerzos para evitar que el flagelo del narcotráfico se posicione en Costa Rica”, agregó.
Cooperación regional y coordinación estratégica
En la cita se acordó un robustecimiento de la cooperación bilateral en materia de seguridad, con énfasis en la inteligencia compartida, la vigilancia marítima y aérea, la persecución financiera de las organizaciones criminales y el apoyo de guardacostas, especialmente a través de la Corporación de Ciencia y Tecnología para el Desarrollo de la Industria Naval, Marítima y Fluvial (Cotecmar). “Si el crimen organizado trabaja en red, nuestros Estados tienen todavía más obligación de trabajar unidos, de manera coordinada”, afirmó el presidente De la Espriella, quien destacó que la estrategia conjunta apunta a perseguir el fenómeno más allá de las simples incautaciones de droga, buscando desarticular sus finanzas y rutas logísticas.
Fernández Delgado complementó la visión al señalar que se deben “hacer alianzas en beneficio de ambos pueblos para perseguir y que ese cáncer no haga metástasis más allá en mi amada patria”. Las declaraciones evidencian la determinación de Costa Rica de no convertirse en un corredor o refugio para las redes que huyen de la presión militar colombiana.
“Créame que no voy a dejar que se le pase la basura para Costa Rica, no se preocupe”
Abelardo de la Espriella, presidente de Colombia
El asunto migratorio y la visa para colombianos
Uno de los puntos álgidos de la agenda fue la solicitud del presidente De la Espriella para que Costa Rica elimine la exigencia de visado para los ciudadanos colombianos. El mandatario colombiano pidió estudiar “la posibilidad de avanzar hacia condiciones de reciprocidad migratoria”, argumentando que mientras Colombia no exige visa a los costarricenses, Costa Rica sí lo hace. “Yo entiendo que en otros gobiernos eso era necesario, pero en este, no se preocupe”, aseguró De la Espriella, vinculando el pedido migratorio con los nuevos compromisos de seguridad asumidos en la reunión.
Sin embargo, la presidenta Fernández Delgado no tomó una decisión inmediata ni fijó un plazo para responder sobre la eliminación del visado. La dirigente se limitó a comprometerse a evaluar la propuesta, dejando el tema en un compás de espera mientras se consolida el resto de la cooperación en seguridad. La reunión en Barranquilla deja un mensaje claro: la lucha contra el narcotráfico es un esfuerzo conjunto, pero cada país define sus propias líneas rojas.










