Juan Díaz, conocido como Planeta Juan y creador de contenido colombiano, realizó un recorrido guiado por el interior del Centro de Confinamiento del Terrorismo (Cecot) en El Salvador, con autorización del Gobierno salvadoreño. Acompañado por el director del centro, Belarmino García, y en un contexto donde el presidente del Congreso, Ernesto Castro, ha defendido públicamente esta mega-prisión, Díaz documentó los procesos de seguridad, los pabellones, las celdas de castigo y las historias de algunos reclusos. Este viaje responde al interés generado por propuestas de candidatos presidenciales colombianos que abogan por cárceles similares para combatir la delincuencia organizada.
Durante el recorrido, que duró poco menos de 30 minutos solo en el pabellón principal, Díaz pasó por estrictos filtros de seguridad, fue esposado y observó a los guardianes con rostros protegidos. Los reclusos, identificados mediante huellas dactilares y registros de sus condenas —la mayoría superiores a 60 años, con ejemplos de cuatro de ellos acumulando más de 100 años cada uno—, viven en condiciones extremas: camas de asfalto, luz tenue constante y sin ver el sol ni la luna. El centro, con capacidad para 40.000 internos, fue construido y estrenado durante el gobierno de Nayib Bukele, y genera polémica regional al ser vista como una solución drástica contra las pandillas por unos, y como un lugar con irregularidades en derechos humanos por otros.
Condiciones internas y medidas de control
En la celda de castigo, los reclusos permanecen al menos 30 días en completa oscuridad, mientras que el cuarto de emergencia alberga un arsenal de fusiles para el control inmediato de los presos. Los guardianes operan bajo un régimen intenso de cinco días de trabajo —durante los cuales duermen dentro de la cárcel— seguidos de cinco de descanso. Díaz también revisó historias de reclusos involucrados en masacres, como el incendio de un bus como represalia, destacando la magnitud de los crímenes que llevaron a estos confinamientos masivos.
«Teníamos leyes para delincuentes comunes, pero ellos eran una organización criminal.»
Ernesto Castro, presidente del Congreso de El Salvador
«Amanecíamos con 20, 50 o más asesinatos. Las pandillas salían a asesinar al azar; te asesinaban y ya. El presidente tomó una decisión porque eso no se podía tolerar. Todo el mundo sabía que había un gobierno paralelo.»
Ernesto Castro, presidente del Congreso de El Salvador
Este vistazo interno al Cecot llega en un momento clave para Colombia, donde las propuestas de emular este modelo penitenciario avivan el debate sobre seguridad y derechos humanos, posicionando la experiencia salvadoreña como referente controvertido en la región.















