La creadora de contenido conocida en redes como @kabdalag levantó una fuerte denuncia pública en TikTok contra los precios exorbitantes que han disparado los hoteles y apartamentos en Medellín para las fechas de los conciertos de Bad Bunny, programados para el 23, 24 y 25 de enero de 2026 en el Estadio Atanasio Girardot. Todo surgió al intentar reservar hospedaje para una amiga que asistirá a uno de estos shows, destacando cómo las zonas de El Lleras y El Poblado se han convertido en epicentros de tarifas desproporcionadas debido a la alta demanda generada por la gira internacional “DeBÍ TiRAR MáS FOToS World Tour”, cuyas entradas se agotaron hace meses.
En su video viral, @kabdalag documentó opciones de alojamiento que rayan en lo absurdo, como un apartamento de cuatro habitaciones en El Lleras que cuesta 98.240.000 pesos por solo cuatro noches, o un ático de lujo en El Poblado para 14 personas por 87.700.000 pesos en el mismo período. Otras alternativas no se quedan atrás, con un apartamento renovado de una habitación en 25.378.000 pesos por cuatro noches, e incluso opciones más «accesibles» que superan los 6 millones de pesos, lo que ella misma califica como carísimo para un Airbnb normal.
Indignación y reacciones en redes sociales
La creadora expresó su frustración con frases como “Tengo una queja pública con los precios de las noches de los hoteles de Medellín”, recordando cómo inicialmente pensó que 6 millones por cuatro noches era excesivo, y cuestionando ahora cifras que equipara a un viaje low cost a Europa para dos personas. “Yo amo a Bad Bunny con todo mi ser y lo adoro y entiendo que los precios se suban porque él viene, está bien, pero… se están pasando de piña”, agregó, incrédula ante la posibilidad de que alguien gaste tanto en unas noches en la ciudad.
“Eso te vale un viaje low cost a Europa, 2 personas. ¿Y tú me estás diciendo que va a venir alguien a gastarse eso en 4 noches en Medellín?”
@kabdalag, creadora de contenido
Las reacciones en TikTok no se hicieron esperar, con usuarios expresando sorpresa, humor y comparaciones extremas; uno comentó irónicamente: “Por 98 millones de pesos lo mínimo que espero es que me cobije el mismísimo Bad Bunny y me cante antes de dormir”. Otros equipararon los precios al costo de un apartamento en Barranquilla o a la experiencia del SuperBowl, mientras que el impacto se extiende a otros servicios, como una discoteca que respondió en inglés a una reserva para esas fechas, evidenciando la fiebre turística desatada por el conejo malo. Esta situación pone en evidencia cómo eventos masivos como estos disparan la especulación en el sector hotelero de Medellín, dejando a miles de fans en la mira de costos prohibitivos.















