La representante a la Cámara María Fernanda Carrascal, del Pacto Histórico, se opuso al debate de control político citado por el representante Julio César Triana para evaluar la crisis carcelaria del país. En su respuesta pública a través de la red social X, la congresista argumentó que el control político debe dirigirse al gabinete entrante, en este caso el del presidente Abelardo de la Espriella, y que la evaluación de la gestión saliente del gobierno de Gustavo Petro corresponde a los procesos de empalme, a los cuales, según afirmó, el nuevo gobierno no acudió.
La discusión se da en el marco de la Comisión Primera de la Cámara de Representantes, donde Triana convocó formalmente al ministro de Justicia Iván Cancino, al director del Inpec Daniel Fernando Gutiérrez y al director de la Uspec Fidel Espitia para que rindan cuentas sobre el estado del sistema penitenciario. Carrascal consideró inoportuno el debate no solo por el cambio de gobierno, sino también por la difícil situación que atraviesa el país tras el sismo de magnitud 7,4 registrado en el Pacífico colombiano. “Hay que decirle a @TrianaCongreso que eso no es ahora como control político porque el que está gobernando es @ABDELAESPRIELLA; para ver el estado de entrega de las entidades es que se hacen los EMPALMES, a los que no quisieron acudir”, escribió la representante, en un tono que dejó ver su molestia.
“Están un poquito confundidos sobre los momentos y las obligaciones correspondientes”, agregó.
Las cuentas pendientes del sistema penitenciario
Por su parte, el representante Julio César Triana defendió la pertinencia del debate al asegurar que busca evidenciar el incumplimiento de las metas que el gobierno de Gustavo Petro se había fijado en materia de infraestructura carcelaria. Según el congresista, la administración saliente se comprometió a generar 10.000 nuevos cupos en los centros de reclusión del país, pero, en cuatro años, apenas se habilitaron 378. De igual forma, denunció que la promesa de construir nueve nuevos establecimientos carcelarios quedó en cero, sin una sola edificación levantada.
«El gobierno Petro se comprometió a generar 10.000 cupos nuevos en los centros de reclusión y de 124 establecimientos de reclusión solo se generaron en cuatro años 378 cupos. Y esto sin mencionar que el gobierno Petro se comprometió a la construcción de nueve nuevos establecimientos carcelarios y a la fecha no hay uno solo construido. Este mismo gobierno permitió que en algunas regiones el hacinamiento superara el 246%, en otras más del 88% y en la gran mayoría casi el 30% de hacinamiento».
Julio César Triana, Representante a la Cámara
Las cifras revelan una crisis profunda: mientras el hacinamiento en algunas regiones alcanzó el 246%, en otras superó el 88% y en la mayoría de los centros de reclusión se mantuvo cerca del 30%. Para Triana, el nuevo gobierno hereda un sistema penitenciario colapsado que requiere una transformación urgente. “Colombia requiere una nueva visión del sistema carcelario. El nuevo gobierno tendrá con este debate todas las herramientas para diseñar una verdadera política de resocialización y de respeto de derechos humanos a los internos”, afirmó. Y añadió: “Sin duda alguna, llegó la hora de invertir en el sistema carcelario de Colombia, en devolverle la dignidad a los internos y combatir de una buena vez por todas el hacinamiento carcelario”.
El debate, que se anunció en el marco de la Comisión Primera, promete ser un escenario de confrontación entre las dos orillas políticas, mientras el país espera que el nuevo gobierno asuma el control de un sistema que, según todos los indicadores, quedó al borde del colapso. Por ahora, la representante Carrascal se mantiene firme en su postura: no es momento para control politico sobre la gestión saliente, sino para que el nuevo equipo de gobierno se instal y diseñe su propia hoja de ruta.










