Cruces de migrantes por el Darién caen 90,4% en el primer semestre de 2026

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El tránsito de migrantes irregulares por la selva del Darién, la peligrosa frontera entre Colombia y Panamá, experimentó una reducción histórica del 90,4% durante el primer semestre de 2026 en comparación con el mismo período del año anterior, según datos oficiales del Servicio Nacional de Migración de Panamá. Este desplome sin precedentes, que contrasta con los 165.840 cruces registrados entre junio de 2024 y mayo de 2025 frente a apenas 280 personas en el período junio 2025-mayo 2026, responde a una combinación de medidas drásticas adoptadas por el gobierno panameño y el endurecimiento de las políticas migratorias de Estados Unidos, aunque organismos internacionales advierten que las causas estructurales que originan el flujo migratorio permanecen intactas.

Las autoridades panameñas atribuyen la caída al cierre definitivo de la Estación Temporal de Recepción Migratoria de Lajas Blancas, al desmantelamiento de campamentos informales y al refuerzo de la vigilancia y presencia de fuerzas de seguridad en la frontera con Colombia. A esto se suma la política estadounidense que limitó las solicitudes de asilo y fortaleció los procesos de deportación, desincentivando la travesía por el corredor migratorio terrestre más peligroso de América, donde miles de personas han muerto o desaparecido, y donde los migrantes son víctimas frecuentes de robos, violencia sexual y trata de personas.

Composición del flujo migratorio cambia radicalmente

Los datos del primer semestre de 2026 revelan una transformación profunda en el perfil de quienes se atreven a cruzar el Darién. Mientras que en 2025 los latinoamericanos representaban el 58% de los migrantes irregulares, en el primer semestre de 2026 su participación se disparó al 87%. Venezuela se mantiene como el principal país de origen con 135 personas registradas, seguido de Ecuador con 48 y Colombia con 44. En contraste, la migración asiática, que sumó 648 personas en 2025, dejó de figurar como relevante, mientras que la migración africana se desplomó de 486 personas en el primer semestre de 2025 a apenas 22 en igual período de 2026. Ghana, con 11 personas, fue el país africano más destacado en lo que va del año.

El descenso también se refleja en la composición por género y edad. Los hombres pasaron de 1.735 a 182, y las mujeres de 718 a 57. Los menores de edad, que representan entre el 15% y el 16% del total actual, sumaron 36 casos en 2026. Sin embargo, junio de 2026 rompió la tendencia de cifras extremadamente bajas al registrar 102 cruces, el máximo mensual del semestre, frente a los 19 a 43 personas reportadas entre enero y mayo. Las autoridades panameñas atribuyen este repunte a factores coyunturales en países de origen y a modificaciones en las rutas y controles utilizados por las redes de tráfico de personas.

«Aunque la disminución de los cruces representa un cambio significativo, los movimientos migratorios podrían reactivarse si cambian las condiciones en los países de origen o las rutas utilizadas por las redes de tráfico de personas»

OIM (Organización Internacional para las Migraciones)

La advertencia de la OIM y de la Agencia de la ONU para los Refugiados (Acnur) subraya que, a pesar de la reducción estadística, la violencia, la pobreza y la inestabilidad política que empujan a millones de personas a abandonar sus hogares no han desaparecido. El Tapón del Darién sigue siendo una ruta letal pero necesaria para quienes no encuentran otra opción, y las políticas de contención, por más efectivas que parezcan en el corto plazo, no abordan las raíces del fenómeno migratorio. El gobierno panameño, por ahora, celebra el éxito de sus medidas de control, pero el repunte de junio y la persistencia de las causas estructurales sugieren que la historia del Darién está lejos de cerrarse.

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