La Cruz Roja Americana ha emitido una serie de recomendaciones dirigidas a los dueños de mascotas para garantizar la seguridad de los animales durante desastres naturales, un llamado que cobra especial relevancia en una época donde incendios, inundaciones y tormentas eléctricas son cada vez más frecuentes. La organización, que no especifica una fecha concreta para su publicación, pero cuyo contenido es de carácter atemporal y preventivo, insiste en que los animales domésticos dependen totalmente de sus dueños para sobrevivir en situaciones de emergencia, por lo que dejarlos solos puede ocasionarles heridas, extravío o incluso la muerte. Así, el primer paso es identificar los riesgos específicos de la zona donde se habita, ya sean incendios forestales, huracanes, terremotos o temperaturas extremas, para luego diseñar un plan de evacuación que incluya a cada miembro de la familia, incluyendo a los de cuatro patas.
La clave, según la entidad, radica en la preparación anticipada. No se trata solo de tener un plan, sino de practicarlo mediante simulacros que acostumbren a las mascotas a usar transportadores, correas y arneses. Además, se debe elaborar un kit de emergencia específico para cada animal, el cual debe contener, como mínimo, comida y agua para cinco días. A esto se suman elementos como identificaciones actualizadas con los datos del dueño, medicamentos esenciales, un botiquín de primeros auxilios adaptado a la especie, mantas, correas de repuesto y, crucialmente, fotografías recientes del dueño junto a la mascota, que faciliten la identificación en caso de separación. La Cruz Roja también recomienda mantener al día la vacunación y los registros médicos accesibles, así como el microchip con información actualizada del propietario.
Plan B ante refugios que no admiten animales
Un aspecto fundamental que la organización advierte es que la mayoría de los refugios de emergencia, incluidos los de la propia Cruz Roja, no admiten mascotas por razones sanitarias y de espacio. Por ello, es esencial contar con alternativas previamente coordinadas. Se debe contactar a familiares, amigos o cuidadores temporales que estén dispuestos a albergar a los animales en caso de evacuación, idealmente fuera de la zona de riesgo. Otra opción es identificar hoteles o moteles que acepten mascotas a lo largo de las rutas de evacuación, así como clínicas veterinarias o pensiones que puedan ofrecer refugio temporal. Si la emergencia obliga a quedarse en casa, la recomendación es elegir una habitación segura, sin ventanas o con ventanas pequeñas, donde se puedan colocar todos los suministros y mantener a los animales bajo control directo: los perros con correa y los gatos dentro de sus guacales o transportadores.
Después del desastre: riesgos invisibles y estrés animal
Una vez que la emergencia ha pasado, la Cruz Roja Americana insta a extremar las precauciones. Los animales pueden presentar cambios de comportamiento debido al estrés, manifestándose en agresividad, miedo extremo o desorientación, por lo que se debe mantener el control directo con correa en todo momento. Asimismo, es vital revisar el entorno antes de permitir que las mascotas se muevan libremente, ya que a nivel del suelo pueden encontrarse peligros como químicos derramados, escombros filosos, fertilizantes o cables eléctricos caídos. La supervisión cercana y la paciencia son esenciales para ayudar a los animales a reaclimatarse a un entorno que, aunque sea el mismo, puede resultarles aterrador y desconocido tras el evento catastrófico.












