En un tenso debate de control político ante la Comisión Tercera del Senado de la República el 22 de abril de 2026, el codirector del Banco de la República, César Giraldo, hizo un llamado directo al Gobierno del presidente Gustavo Petro para que respete a la junta directiva del emisor, con un énfasis especial en las mujeres que la integran. Esta petición surgió en medio de explicaciones sobre el reciente aumento de la tasa de interés de política monetaria en 100 puntos básicos, hasta llevarla al 11,25 por ciento, una medida adoptada para reducir la demanda agregada y encarecer el financiamiento mediante el control de la oferta monetaria a través de los créditos bancarios. El gerente del Banco, Leonardo Villar Gómez, y el ministro de Hacienda y Crédito Público, Germán Ávila, también participaron en la discusión, que se extendió desde un debate previo en la Comisión Cuarta de la Cámara de Representantes el 15 de abril.
Las tensiones entre el Gobierno nacional y el Banco de la República se han agudizado por la molestia oficial ante el incremento de la tasa de interés, acompañado de acusaciones del presidente Petro contra una codirectora de la junta, a quien vinculó con un pasado en la guerrilla EPL y la calificó de «fascista». Esto generó reacciones inmediatas, con el ministro Ávila anunciando un distanciamiento por decisiones consideradas «irresponsables», mientras que tanto Giraldo como Villar rechazaron tales declaraciones presidenciales, describiendo el debate interno en la junta como respetuoso y con buenos términos entre sus miembros.
Choque de posturas en el Congreso
Durante la sesión en el Senado, César Giraldo subrayó la necesidad de un diálogo armónico, destacando que el debate dentro de la junta ha sido siempre respetuoso. Por su parte, Leonardo Villar Gómez expresó su sorpresa ante lo que calificó como una «degradación» de los funcionarios, particularmente de las mujeres en la junta, afirmando que esto superaba sus expectativas. El ministro Ávila, en respuesta, defendió su propio pasado como guerrillero del M-19, aclarando que no lo considera una degradación y pidiendo que se tenga en cuenta para mejorar la comunicación entre el Banco y el Gobierno, al tiempo que mostró disposición para continuar el debate en la Junta Directiva con el fin de armonizar relaciones.
«Lo hemos dado en la junta directiva. Tenemos muy buenos términos entre todos los miembros de la junta directiva. El debate ha sido respetuoso. Yo llamo al gobierno que también tenga un mensaje respetuoso hacia los miembros de la junta directiva y sobre todo a las mujeres de la junta directiva».
César Giraldo, codirector del Banco de la República
«Esa degradación de los funcionarios y, más aún, algo que me ha parecido particularmente llamativo, la degradación de las mujeres miembros de la junta directiva del Banco de la República (…). Va más allá de lo que yo hubiera podido imaginar».
Leonardo Villar Gómez, gerente del Banco de la República
«El conflicto relacionado con las mujeres guerrilleras. Doctor Villar, fui guerrillero y soy un desmovilizado del M-19. No me avergüenza, no lo oculto ni lo considero una degradación. Le pido que lo tenga presente, porque esto forma parte de la falta de comunicación y de lenguaje que existe en el Banco de la República y en su junta directiva».
Germán Ávila, ministro de Hacienda y Crédito Público
Este intercambio revela las profundas divergencias en materia de política monetaria entre el Ejecutivo y el Banco Central, donde el Gobierno busca mayor alineación en sus estrategias económicas, mientras la junta defiende su autonomía y decisiones técnicas. Ávila reiteró que el Ejecutivo está abierto a profundizar el diálogo en la propia Junta Directiva para fomentar una mejor armonía, en un contexto de crecientes fricciones que podrían influir en la estabilidad financiera del país.












