En un hecho que enluta la implementación de la reforma agraria en Colombia, cuatro hombres armados irrumpieron el pasado 24 de junio en la vereda Nare de Puerto López (Meta) y atacaron brutalmente a una familia beneficiaria de la Agencia Nacional de Tierras. Las víctimas, identificadas como José Braulio González Melo, Fabio Andrés Rey Rey, Fidelina Roa Córdoba, Rosalba Córdoba Vega y una menor de 14 años, fueron golpeadas con machetes y palos, además de ser amenazadas de despojo y despojadas de todas sus pertenencias, las cuales fueron quemadas. Según la denuncia del activista Carlos Acero, la incursión armada busca obligarlos a abandonar el predio La Primavera, adjudicado apenas el 28 de mayo pasado como parte de una macroentrega de tierras que el presidente Gustavo Petro anunció el 18 de junio, y que benefició a 464 familias con 12.643 hectáreas en el departamento del Meta.
El ataque se produjo en un contexto de creciente tensión en las zonas de reforma agraria. De acuerdo con el relato de Acero, primero llegó a la finca un hombre a caballo portando un arma de fuego, quien dijo que iba de parte del “señor Salomón” –aparentemente el poseedor anterior del predio– y exigió que la familia abandonara el lugar. Minutos después, cuatro hombres armados hicieron irrupción y procedieron a agredir físicamente a los ocupantes. Las víctimas, pertenecientes a la Asociación Regional de Víctimas del Conflicto Social y Población Desmovilizada para la Producción Agropecuaria (Asoregvic), organización reconocida por la Defensoría del Pueblo y la ONU, sufrieron lesiones graves con objetos contundentes y actualmente reciben atención médica en el hospital municipal de Puerto López. Entre los bienes destruidos se cuentan una planta eléctrica, dos motocicletas y varios enseres domésticos.
Una advertencia para todo el proceso de paz
Carlos Acero, quien hizo pública la denuncia a través del medio local Decibeles FM, fue enfático en señalar que este ataque no es un hecho aislado. “Sabemos que en muchos otros territorios de Colombia están amenazando a nuestros campesinos para que abandonen las tierras de la reforma agraria, tierras que fueron recuperadas de mafias, de paramilitares, de grupos armados”, afirmó. El activista atribuyó la violencia a lo que denominó “falsas narrativas” que circulan en redes sociales y entre la población, según las cuales los campesinos beneficiados son vinculados al petrismo o a la izquierda. “Los campesinos no tienen nada que ver con este conflicto. Ellos accedieron a tierras en el marco de una reforma agraria que nace de un proceso de paz del 2016”, insistió Acero.
“El día de ayer, 24 de junio, campesinos del municipio de Puerto López, quienes fueron sujetos de adjudicación de tierras en el marco de la reforma agraria, fueron torturados, lastimados y amenazados para que abandonen las tierras. Sabemos que en muchos otros territorios de Colombia están amenazando a nuestros campesinos para que abandonen las tierras de la reforma agraria, tierras que fueron recuperadas de mafias, de paramilitares, de grupos armados”.
Carlos Acero, activista y denunciante
Hasta el cierre de esta edición, las autoridades –entre las que se cuentan la Policía, el Gaula Militar y la Armada– no habían emitido un comunicado oficial sobre los hechos. La denuncia se conoció gracias a la gestión del activista y al medio local Decibeles FM. La familia agredida forma parte de Asoregvic, una organización que ha acogido a desplazados forzados y que ha sido avalada por la Defensoría del Pueblo y la ONU como una agrupación de víctimas con vocación de paz. Los hechos de Puerto López son la muestra más reciente de las amenazas que enfrentan los campesinos que acceden a tierras recuperadas en el marco del acuerdo de paz de 2016, advierten los denunciantes.












