Cuatro muertes por fiebre amarilla en Chaparral, Tolima, por rechazo a vacunas

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Las autoridades de salud del Tolima confirmaron cuatro fallecimientos por fiebre amarilla en lo que va de 2026, entre ellos un menor de 17 años, todos vinculados a la negativa de las víctimas a vacunarse. El brote, reactivado desde mediados de diciembre de 2025, ha cobrado tres vidas adicionales en ese mismo mes, concentrándose principalmente en el municipio de Chaparral, específicamente en el corregimiento de Calarca y siete de sus veredas, así como en Icononzo. Jorge Carvajal, director local de Salud, Edgar Herrera Castro, coordinador departamental de vacunación, y Hugo Nelson Jiménez, alcalde, han intensificado la vigilancia epidemiológica y las jornadas de vacunación ante esta situación alarmante.

El departamento del Tolima acumula 132 contagios, que representan el 85 por ciento de los casos nacionales de fiebre amarilla, mientras que a nivel del país las muertes han aumentado de 48 a 52 en solo una semana. La muerte de 31 monos en el primer semestre de 2025 en seis municipios, confirmada por Cortolima, sirvió como indicador temprano del brote, que se ha extendido a zonas rurales con epizootias recientes. En Icononzo se han aplicado siete mil dosis, aunque 900 personas se han negado a inmunizarse, exacerbando el riesgo por la llegada de visitantes no vacunados pese a las campañas de sensibilización.

Autoridades claman por conciencia y vacunación masiva

La resistencia de la población a la inmunización, agravada por la afluencia de turistas sin protección durante diciembre, ha sido señalada como la principal causa de esta tragedia evitable. Alertas máximas rigen en Icononzo, Cunday, Ataco, Chaparral y Carmen de Apicalá, con un llamado urgente a residentes y visitantes para vacunarse. Las jornadas de vacunación están disponibles las 24 horas en áreas rurales, y los municipios abiertos al turismo exigen el carné de vacunación como requisito indispensable.

“Durante tres o cuatro meses la situación estuvo estable, pero desde mediados de diciembre comenzaron nuevamente las epizootias, es decir, la muerte de monos, y aparecieron nuevos casos de fiebre amarilla en humanos”

Jorge Carvajal, director local de Salud

“Lamentablemente la gente no ha tomado conciencia. El virus sigue activo. En diciembre tuvimos muchos visitantes y muchos no llegaron vacunados, pese a todas las campañas de sensibilización”

Edgar Herrera Castro, coordinador departamental de vacunación

“El problema no es la falta de vacunas, es la negativa a protegerse. La fiebre amarilla mata, pero la vacuna salva”

Hugo Nelson Jiménez, alcalde

Frente a este panorama, las autoridades reiteran que la vacuna es la herramienta clave para frenar el avance del virus, que sigue circulando activamente en la región, y urgen a la población a priorizar su salud y la de sus comunidades ante un brote que podría agravarse si no se actúa con prontitud.

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