Cinco personas, entre ellas cuatro profesionales de la salud y un piloto, perdieron la vida al estrellarse la avioneta en la que regresaban a Bogotá luego de cumplir una misión médica en Condoto, Chocó, donde lograron atender a cerca de 600 personas. La aeronave siniestrada, un Cessna T-206 con matrícula HK-4985, cubría la ruta Condoto-Guaymaral cuando perdió comunicación el domingo 13 de septiembre hacia las 9:23 de la mañana. Tras tres días de intensa búsqueda, fue localizada el miércoles 16 de septiembre en una zona montañosa de difícil acceso, cerca del cerro Tatamá, en inmediaciones del Parque Nacional Natural Tatamá.
Las víctimas fatales fueron identificadas como Perla Constanza Álvarez, Sandy García, María Victoria Guzmán, Julissa Figueredo, todas profesionales de la salud, y el piloto Mehmet Cankaya, director general de Mega Travel en Colombia. Los cuatro profesionales de la salud eran colaboradoras de Colmédica; en el caso de Julissa Figueredo, participaba activamente en las brigadas de la Patrulla Aérea Civil Colombiana desde hacía varios años. Mehmet Cankaya, por su parte, era miembro asociado de la Patrulla Aérea y había tomado parte en decenas de misiones médicas.
Una misión humanitaria que marcó vidas
La brigada médica fue organizada por la Patrulla Aérea Civil Colombiana, una organización privada sin ánimo de lucro que transporta gratuitamente servicios médicos y quirúrgicos a comunidades vulnerables en zonas de difícil acceso. Durante la jornada en Condoto, más de 120 adultos y niños fueron atendidos solo durante el primer día, y el total de pacientes beneficiados superó los 600. La misión contó con el respaldo de Colmédica y la Clínica del Country. En un comunicado, la Patrulla Aérea Civil Colombiana destacó que estos profesionales “dejaron un impacto real en la salud de la población”.
Las condiciones del terreno impidieron durante tres días el acceso de las autoridades, organismos de socorro y equipos especializados, hasta que una radiobaliza de emergencia que portaba la aeronave activó las labores de búsqueda. Finalmente, el miércoles se confirmó la muerte de los cinco ocupantes al ser localizada la avioneta en un sector de difícil acceso en la cordillera Occidental.
“La entrega, la vocación de servicio y el sentido humanitario de quienes viajaban en el avión serán un ejemplo para los futuros profesionales de la salud”
José Fernando Galván Villamarín, decano de la Facultad de Medicina de la Universidad Nacional
La Facultad de Medicina de la Universidad Nacional se sumó al duelo por la tragedia, que enluta al gremio médico y al sector humanitario del país. La Patrulla Aérea Civil Colombiana, que moviliza especialistas en pediatría, nutrición, optometría y otras áreas hacia territorios sin hospitales suficientes, también interviene en emergencias con traslado de rescatistas, medicamentos y pacientes en estado crítico. La muerte de estos cinco tripulantes deja una profunda huella en la comunidad que tanto dependía de su labor voluntaria.










