Una mañana de constante actividad sísmica se vivió el domingo 1 de noviembre de 2026 en varias regiones del país, cuando el Servicio Geológico Colombiano (SGC) registró cuatro movimientos telúricos de magnitudes entre 2,7 y 3,5, sin que hasta el momento se reporten personas lesionadas ni daños materiales. Los eventos ocurrieron entre las 6:07 a.m. y las 10:23 a.m. en municipios de Cundinamarca, Santander, Tolima y el océano Pacífico, mientras organismos de socorro de Risaralda y Chocó adelantan verificaciones en las zonas rurales cercanas a los epicentros.
El primero de los sismos se presentó a las 6:07 a.m. en Los Santos (Santander), con una magnitud de 3,1 y una profundidad de 153 kilómetros. Este municipio, donde se encuentra el conocido nido sísmico de Bucaramanga, es uno de los puntos geológicos más activos del planeta y concentra entre el 40% y el 50% de la actividad sísmica registrada en Colombia, según expertos de la Red Sismológica Nacional. El epicentro se ubicó a 13 kilómetros de Jordán y 15 kilómetros de Zapatoca, en el mismo departamento.
Actividad sísmica en cifras
Poco más de una hora después, a las 7:47 a.m., se registró un sismo de magnitud 2,7 en Chaparral (Tolima), de carácter superficial, es decir, a menos de 30 kilómetros de profundidad. Este movimiento se sumó a tres temblores previos que ya había experimentado el departamento del Tolima durante la madrugada del mismo día. Posteriormente, a las 10:23 a.m., la Red Sismológica Nacional detectó un evento de magnitud 3,5 en Cucunubá (Cundinamarca), también con una profundidad de 153 kilómetros. El cuarto sismo ocurrió en el océano Pacífico, a 69 kilómetros de Juradó (Chocó), con magnitud 3,1 y profundidad superficial. Los sismos profundos, como los de Cucunubá y Los Santos, pueden percibirse de manera diferente a los superficiales, aunque en ninguna de las zonas se han reportado afectaciones en infraestructura.
“La actividad sísmica es una condición propia de la vida en Colombia”.
Julio Fierro Morales, director del Servicio Geológico Colombiano
Contexto geológico y antecedentes
Colombia está expuesta a terremotos debido a su ubicación en el Cinturón de Fuego del Pacífico, donde la placa de Nazca se introduce bajo la placa Sudamericana en un proceso de subducción que genera constante actividad tectónica. En agosto de 2026, un sismo de magnitud 7,4 y profundidad de 103 kilómetros, cuyo epicentro se situó cerca de Los Santos (Santander), se convirtió en el tercero más fuerte del registro nacional. Aunque los eventos del domingo fueron de menor magnitud, el Servicio Geológico Colombiano mantiene un seguimiento permanente de la actividad geológica en las zonas afectadas. Las inspecciones en áreas rurales de Risaralda y Chocó continúan, mientras las autoridades hacen un llamado a la calma y recuerdan la importancia de la preparación ante eventos sísmicos, una realidad ineludible en el país.










