En una decisión que marca el inicio de una nueva era de confrontación política en Colombia, la Central Unitaria de Trabajadores (CUT) ha declarado su oposición formal al gobierno del presidente electo Abelardo de la Espriella, anunciando la conformación de un «gran frente amplio por la vida» para resistir las políticas que considera contrarias a los intereses de los sectores populares. El anuncio, realizado por el presidente de la central sindical, Fabio Arias, se produce tras la victoria de De la Espriella sobre Iván Cepeda en la segunda vuelta presidencial del pasado 21 de junio, y representa un desafío directo al nuevo mandatario incluso antes de que asuma el poder.
Fabio Arias justificó la postura de la CUT basándose en tres argumentos centrales que, según la organización, definen el carácter del próximo gobierno. En primer lugar, denunció una «subordinación al gobierno de los Estados Unidos», señalando que De la Espriella ya ha manifestado su acuerdo con las políticas estadounidenses de antemano. En segundo lugar, criticó la decisión del presidente electo de «perseguir y estigmatizar a la izquierda y a la oposición al señalar que la va a destripar», haciendo referencia a las declaraciones del mandatario durante la campaña. Finalmente, la CUT advierte que el nuevo Ejecutivo aplicará políticas neoliberales que implican una reducción significativa del Estado, lo que según Arias «obviamente significarán desempleo, desigualdad y pobreza en Colombia».
Una oposición anunciada desde la campaña
La decisión de la CUT no surge de la noche a la mañana. La central, que respaldó activamente la candidatura de Iván Cepeda, ya había manifestado su profunda preocupación por las propuestas de De la Espriella durante la contienda electoral. De hecho, días antes de las elecciones, el 11 de junio, la CUT, en alianza con el Comando Nacional Unitario y Fecode, convocó una jornada de movilización nacional que incluyó concentraciones en plazas públicas y el uso simbólico de linternas como protesta. Las críticas se centraron entonces, como ahora, en el modelo económico propuesto por el entonces candidato, al que acusaron de poner en riesgo los derechos fundamentales conquistados. «Las propuestas del señor Abelardo de la Espriella están encaminadas a despedir 700.000 empleados públicos», afirmó un vocero de la CUT en un video difundido durante la campaña, «pero adicionalmente, negar los derechos fundamentales de la educación, la salud, los derechos al trabajo, las pensiones, las diversidades sexuales y a las mujeres; es decir, una política antiderechos que no puede prosperar en Colombia».
«La CUT declara su oposición al próximo gobierno de Abelardo de la Espriella. Primero, por su subordinación al gobierno de los Estados Unidos, donde ya de antemano ha estado de acuerdo con sus políticas. Dos, por la decisión que ha tomado de perseguir y estigmatizar a la izquierda y a la oposición al señalar que la va a destripar. Y tercero, porque ha sostenido una y otra vez que reducirá significativamente el Estado, aplicará las políticas del neoliberalismo y obviamente significarán desempleo, desigualdad y pobreza en Colombia»
Fabio Arias, presidente de la CUT
La central obrera también ha expresado su inquietud por el respaldo que De la Espriella ha recibido de sectores políticos en Estados Unidos, lo que interpreta como una amenaza a la soberanía nacional y un indicio de que las decisiones del próximo gobierno estarán alineadas con intereses externos en detrimento de las necesidades internas del país. Frente a este panorama, la CUT ha anunciado que continuará promoviendo espacios de movilización social y articulación sindical bajo la consigna de defensa de los derechos laborales y sociales, buscando consolidar un frente amplio que aglutine a diversas organizaciones sociales para resistir lo que consideran un giro radical en el rumbo del país.












