Dane: en 2036 habrá más colombianos mayores de 60 que menores de 15

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Colombia se encamina hacia un hito demográfico sin precedentes: según las proyecciones más recientes del Departamento Administrativo Nacional de Estadística (Dane), para el año 2036 el número de personas mayores de 60 años superará al de menores de 15, marcando un punto de inflexión en la estructura poblacional del país. Este fenómeno, impulsado por la reducción sostenida de los nacimientos y el aumento de la esperanza de vida, transformará de raíz las dinámicas sociales, económicas y de salud pública en las próximas décadas.

Los datos oficiales indican que en 2025 nacieron en Colombia 433.678 personas, una cifra que representa 20.223 nacimientos menos que en 2024, lo que equivale a una reducción del 4,5%. La caída en la tasa de natalidad se aceleró tras la pandemia de covid-19, en un contexto de incertidumbre económica y social, así como de cambios en las interacciones personales. Al mismo tiempo, la esperanza de vida se sitúa actualmente en 76,59 años y las proyecciones del Dane estiman que para 2070 alcanzará los 85 años, consolidando una tendencia que ya se observa en la mayoría de los países de la región.

Una población que envejece a paso acelerado

Las cifras no dejan margen a dudas: para 2050, una de cada cinco personas en Colombia tendrá más de 65 años, de acuerdo con las proyecciones oficiales. En el ámbito global, la Organización Mundial de la Salud (OMS) estima que para 2030 una de cada seis personas en el mundo será mayor de 60 años, y para 2050 la población mundial de 60 años o más superará los 2.100 millones. Este fenómeno demográfico, lejos de ser coyuntural, implica desafíos estructurales que obligan a revisar los sistemas de salud, protección social, finanzas, educación y bienestar.

La transformación demográfica tendrá impactos concretos en ciudades, empresas y familias. La distribución de las responsabilidades de cuidado cambiará drásticamente: habrá más adultos mayores y menos nacimientos, lo que reconfigurará las dinámicas familiares y laborales. Las mujeres mayores, en particular, enfrentan una mayor vulnerabilidad económica y laboral como consecuencia de desigualdades históricas en el acceso a empleo formal, pensiones y servicios de salud, una situación que las proyecciones no hacen más que agravar si no se adoptan medidas correctivas.

Políticas urgentes para un país que envejece

El Dane subraya que el envejecimiento demográfico no es un fenómeno que deba verse exclusivamente como una carga, sino como una oportunidad para repensar el modelo de desarrollo. Se requieren políticas que, por un lado, estimulen la natalidad y, por otro, atiendan las necesidades de cuidado de los adultos mayores. El concepto de envejecimiento activo —que busca mantener la autonomía, la participación y la calidad de vida en edades avanzadas— se perfila como un eje central para las estrategias gubernamentales y privadas que deberán implementarse en los próximos años.

El punto de inflexión en 2036 no es una fecha lejana. Para entonces, las decisiones que se tomen hoy en materia de salud, pensiones, educación y políticas de bienestar definirán si Colombia logra enfrentar con éxito una de las transformaciones más profundas de su historia reciente. La noticia del Dane no es solo una estadística: es una llamada de atención para que el país comience a prepararse, con urgencia, para un futuro donde los mayores serán mayoría.

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