El Índice de Precios al Consumidor (IPC) en Colombia experimentó un notable recorrido en los últimos años, pasando de un 5,62% en 2021 a un máximo histórico de 13,12% en 2022, seguido de un 9,28% en 2023 y un descenso aproximado al 5% proyectado para 2024 y 2025, según estimaciones del Banco de Bogotá. Este indicador, calculado por el Departamento Administrativo Nacional de Estadística (Dane), impacta directamente el costo de vida y los arriendos regulados por la inflación del año previo, con una nueva cifra que se revelará este jueves 8 de enero en las principales ciudades del país, donde se realiza la encuesta.
El Dane elabora el IPC mediante la Encuesta Nacional de Presupuesto de Hogares, monitoreando una canasta de 443 artículos con ponderaciones basadas en el gasto familiar promedio, priorizando rubros como arriendos y alimentos. Las fuentes de datos incluyen tiendas de barrio, supermercados, plazas de abastos y grandes superficies comerciales. La fórmula de cálculo compara el costo de la canasta de un año respecto al año base multiplicado por cien, mientras que la inflación anual se mide mes contra mes del año anterior, como diciembre de 2025 frente a diciembre de 2024.
Impacto en arriendos y economía familiar
Los arriendos y algunos trámites, como multas de tránsito, se ajustan por el IPC o la Unidad de Valor Tributario (UVT) tras su desvinculación progresiva del salario mínimo, que registró un aumento del 23,7%. Un ejemplo ilustrativo es un arriendo base de 1.500.000 pesos en 2020, que acumuló un incremento de 489.924 pesos, equivalente al 32,66%, en solo cuatro años, afectando la accesibilidad a la vivienda en un mercado ya tensionado.
Causas de la volatilidad inflacionaria
Esta evolución responde a la recuperación post-pandemia de covid-19, disrupciones logísticas globales y el encarecimiento de alimentos y energía, con posibles incrementos adicionales derivados del alza en el salario mínimo. El IPC, al medir la variación de precios en bienes y servicios de la canasta básica, define la inflación oficial y repercute en salarios, pensiones y el poder adquisitivo de los hogares colombianos, haciendo de esta revelación inminente del Dane un evento clave para prever tendencias en el costo de vida nacional.

















