Daniel Sancho pide a exnovia olvidar relación desde prisión de Surat Thani, Tailandia

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Desde la prisión de Surat Thani en Tailandia, donde cumple cadena perpetua por el asesinato y descuartizamiento del cirujano colombiano Edwin Arrieta, Daniel Sancho ha transmitido un mensaje conmovedor a su exnovia Laura Menoyo, con quien mantuvo una relación de más de cinco años. El joven español, recluido desde agosto de 2024 tras el crimen perpetrado el 2 de agosto de 2023 en la isla de Koh Phangan, le pidió a través de terceras personas e intermediarios que rehaga su vida, deje atrás los años que pasaron juntos y olvide las promesas de un amor eterno, en un gesto marcado por la ruptura provocada por su implicación en el homicidio y un triángulo sentimental con la víctima.

El mensaje, revelado recientemente por el medio 20minutos, llega en un momento en que Menoyo ha levantado un muro infranqueable en su vida social y afectiva, rechazando testificar en el juicio, aislándose del caso y manteniendo una nueva relación, decisión que los padres de Sancho han respetado. Edwin Arrieta, la víctima, había tenido contacto previo con Sancho y Menoyo en una discoteca de Madrid, donde el condenado lo presentó como un amigo empresario, antes de que todo derivara en la tragedia que sacudió al mundo.

El crimen que cambió todo

La condena de Sancho por asesinato y descuartizamiento se basó en las pruebas presentadas por la fiscalía, que alegó premeditación al demostrar la compra previa de bolsas plásticas y un cuchillo, mientras que la defensa insistió en legítima defensa. Tras el crimen, Sancho arrojó los restos descuartizados de Arrieta en bolsas al mar, siendo arrestado apenas cinco días después, lo que precipitó el fin de su relación con Menoyo y el inicio de un proceso judicial que culminó en su sentencia de por vida.

«Rehaga su vida», «Olvide los años que pasaron juntos», «Dejar atrás las promesas de un amor eterno».

Daniel Sancho, condenado por el asesinato de Edwin Arrieta

Este gesto de Sancho representa un cierre definitivo a una historia de pasión truncada por la violencia, dejando a Menoyo avanzar en su nueva etapa mientras él enfrenta las consecuencias de sus actos en la remota prisión tailandesa, un caso que sigue resonando en Colombia y España por su crudeza y las ramificaciones personales que dejó a su paso.

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