Danilo Rojas Betancourth se posesionó este jueves 5 de noviembre de 2026 como nuevo presidente de la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP), en una ceremonia realizada en el marco de una sesión de la entidad. Lo acompañó en el cargo la magistrada Diana María Vega Laguna como vicepresidenta. Ambos asumieron la dirección del tribunal por un periodo de dos años, es decir, hasta noviembre de 2028, en un ambiente marcado por tensiones presupuestales y políticas.
Los nuevos directivos reemplazan en sus funciones a los magistrados Alejandro Ramelli Arteaga y José Miller Hormiga Sánchez, y a partir de ahora tendrán a su cargo las labores de coordinación, vocería y representación de la JEP. Su posesión se da en un momento particularmente complejo para la jurisdicción, que afronta diferencias con el gobierno de Abelardo de la Espriella y crecientes cuestionamientos a su labor en el marco de la implementación del acuerdo de paz.
Presupuesto proyectado para 2027
La nueva dirección de la JEP asume con un desafío presupuestal de alto calibre. Según la información conocida, la proyección de recursos para la vigencia 2027 asciende a 181.400 millones de pesos, una cifra que resulta determinante para garantizar el funcionamiento del tribunal en el contexto actual. A este reto financiero se suma el debate en torno a una propuesta de reforma constitucional que busca fijar en diez años la duración de la JEP, lo cual ha generado incertidumbre sobre el horizonte de la institución.
La posesión de Rojas Betancourth y Vega Laguna se constituye así en un punto de partida para un periodo de dos años en el que la JEP deberá sortear no solo las dificultades presupuestales y políticas, sino también las expectativas de las víctimas y de la sociedad frente a su función esencial en la justicia transicional colombiana.









