Dany Alejandro Hoyos, el reconocido comediante colombiano y creador del icónico personaje Suso, abrió su corazón en el podcast «Las cosas como son», conducido por el cantante Maluma, donde confesó el profundo conflicto emocional que lo llevó a odiar a su alter ego televisivo. Hoyos reveló que sentía que sin Suso nadie lo querría, una carga que coincidió con el anuncio del fin de The Suso’s Show tras más de 16 años de trayectoria en Caracol Televisión, marcando el cierre de una era para el humor nacional.
Durante la charla, el antioqueño, autor de la novela El árbol de Guayacán y graduado en Comunicación Social y Literatura, describió cómo su identidad personal se vio eclipsada por el personaje, generando inseguridades que lo llevaron al límite en 2016, cuando la soledad y el dolor casi lo empujan a una decisión irreversible, salvado solo por una llamada inesperada. Explicó que se metió él mismo en esa dinámica, donde su forma segura de entrar a cualquier reunión era con un comentario chistoso, hasta que le dio pereza ser Suso y empezó a cuestionarse quién era realmente sin él.
La lucha interna entre Dany y Suso
El fin del programa llega tras la salida de Hoyos de Caracol Televisión, abriendo paso a una nueva etapa en la que recorrerá el mundo como él mismo, enfocándose en proyectos personales como su librería “Te Creo”, así como en actividades relacionadas con la salud mental y la pedagogía. Suso, el charro querido por generaciones en The Suso’s Show, deja un legado imborrable, pero Hoyos decidió priorizar su autenticidad.
“Yo llegué a tenerle bronca a ese man”
Dany Hoyos, comediante
“Yo pensaba que la gente me quería, era por él. Si yo no soy Suso, si yo no soy charro, ¿quién me va a querer? A mí, ¿quién me va a decir que bacano vos?”
Dany Hoyos, comediante
Estas confesiones no solo humanizan al creador, sino que resaltan los desafíos de la fama televisiva. Según el equipo de Hoyos, con más de 16 años de trayectoria, el personaje anuncia una nueva etapa, permitiendo que Dany Alejandro Hoyos avance liberado hacia horizontes globales, dejando atrás las sombras de su mayor éxito.















