DataCrédito Experian, la reconocida entidad de información crediticia en Colombia, ha emitido una alerta dirigida a todas las personas que planean solicitar financiamiento durante el segundo semestre del año. La compañía identificó seis errores frecuentes que pueden no solo obstaculizar la aprobación de un crédito, sino también encarecer las condiciones del mismo y, en casos más graves, comprometer la estabilidad financiera de los solicitantes. Este llamado cobra especial relevancia en un contexto donde muchas familias colombianas aún enfrentan dificultades para generar excedentes económicos al cierre de mes, por lo que asumir nuevas cuotas sin una revisión exhaustiva de ingresos y gastos puede convertirse en una carga insostenible. La información fue recopilada y difundida por la Revista Semana, basándose en el más reciente Índice de Bienestar Financiero de DataCrédito Experian, el cual revela avances en la planificación financiera de los colombianos, pero también alerta sobre prácticas de riesgo que persisten.
Los errores que pueden costar caro
El primer error, y quizás el más común, es solicitar un préstamo sin analizar previamente la capacidad real de pago. Muchas personas se enfocan únicamente en el valor de la cuota mensual, sin tener en cuenta sus ingresos netos, gastos fijos y otras obligaciones activas que ya tienen contraídas. En segundo lugar, la entidad advierte que no consultar el historial y puntaje crediticio antes de iniciar el trámite es una omisión grave. Conocer este dato permite anticipar si la solicitud será aprobada y bajo qué condiciones, evitando sorpresas desagradables. Un tercer error frecuente es no comparar opciones: cada entidad financiera ofrece tasas, plazos, costos adicionales y beneficios distintos, y elegir la primera opción sin investigar puede resultar en un crédito mucho más costoso de lo necesario.
Asimismo, DataCrédito Experian identificó que presentar varias solicitudes de crédito de manera simultánea es una práctica contraproducente. Esto puede ser interpretado por las entidades como una señal de necesidad urgente de financiación, lo que genera desconfianza y reduce las posibilidades de aprobación. El quinto error señalado es no leer con atención el contrato antes de firmar. En la letra pequeña suelen esconderse detalles sobre intereses, cobros adicionales, seguros asociados y las graves consecuencias por incumplimiento de pagos, como reportes negativos en centrales de riesgo o procesos de cobro jurídico. Finalmente, la entidad hace un llamado urgente a no descuidar la protección de la información personal durante el proceso, ya que una parte importante de los fraudes crediticios en el país está relacionada con suplantación de identidad, donde los delincuentes solicitan préstamos a nombre de las víctimas utilizando datos robados.
Recomendaciones para una decisión financiera segura
Ante este panorama, la compañía emitió una serie de recomendaciones prácticas para que los colombianos tomen decisiones informadas y eviten caer en estos errores. Lo primero es realizar una revisión completa de las finanzas personales antes de endeudarse: calcular ingresos, gastos y obligaciones activas para determinar cuánto se puede destinar realmente al pago de una nueva cuota sin poner en riesgo la estabilidad económica. También es fundamental evaluar no solo el valor de la cuota mensual, sino el costo total del crédito, considerando la tasa de interés, los seguros asociados, las comisiones y el plazo total del préstamo. La entidad sugiere organizar la información y aplicar a productos financieros de manera estratégica, no simultánea, para evitar el rechazo por múltiples consultas.
En un entorno donde cada vez más colombianos comparan alternativas antes de elegir un producto financiero —una práctica clave que el Índice de Bienestar Financiero muestra en avance—, DataCrédito Experian insiste en que los trámites deben realizarse únicamente por canales oficiales y bajo ninguna circunstancia se deben compartir claves, contraseñas o códigos de verificación con terceros. Finalmente, la entidad recuerda que el buen comportamiento de pago fortalece el historial crediticio y facilita el acceso a mejores condiciones en el futuro, mientras que los atrasos y el incumplimiento limitan drásticamente las posibilidades de obtener nuevos productos financieros. La lectura cuidadosa del contrato, verificando intereses, cuotas, cobros adicionales y consecuencias de no pagar, es el paso final pero indispensable antes de estampar la firma.












