El abogado y candidato presidencial Abelardo de la Espriella rechazó la invitación de la aspirante del Centro Democrático, Paloma Valencia, para participar en un debate público en la Universidad Sergio Arboleda, durante un encuentro con medios de comunicación. De la Espriella argumentó que su decisión se debe a una agenda sobrecargada que prioriza el contacto directo con la ciudadanía por encima de apariciones en televisión, además de enfocarse en debates con un propósito claro y en identificar al senador Iván Cepeda, del Pacto Histórico, como su principal rival de cara a las elecciones presidenciales del 31 de mayo.
En el contexto de una campaña presidencial marcada por posibles alianzas políticas y estrategias selectivas en los debates, De la Espriella enfatizó la necesidad de cuidar su relación estratégica con Valencia, dada sus afinidades políticas y el reconocimiento mutuo de sus perfiles combativos. Mencionó que previamente se había intentado organizar un debate, pero Valencia no había aceptado, y ahora prefiere evitar riesgos innecesarios en un enfrentamiento que podría dañar futuras coaliciones.
Razones estratégicas y prioridad en la calle
De la Espriella dejó claro que su enfoque está en la interacción directa con la gente, rechazando debates que no generen valor agregado. Reconoció la valentía de Valencia, describiendo un posible debate como meter a dos tigres en una jaula, donde alguien podría salir herido, pero insistió en preservar esa relación para encuentros inevitables en el futuro político.
«Agenda superfuerte».
Abelardo de la Espriella, candidato presidencial
«Lo que me produce ahora es estar en la calle con la gente, no encerrado en un set de televisión».
Abelardo de la Espriella, candidato presidencial
El candidato subrayó que no se trata de debatir por debatir, sino de encuentros productivos, y apuntó directamente a Cepeda como el único enemigo real en esta contienda, sin misterios al respecto.
«No se trata de debatir por debatir, se trata de que sea un debate que produzca».
Abelardo de la Espriella, candidato presidencial
«En un debate tú echas a dos tigres de pelea, porque ella también es una mujer de pelea y valerosa, y ahí sale alguien aruñado».
Abelardo de la Espriella, candidato presidencial
Con su estilo característico, De la Espriella, conocido por su habilidad en la confrontación, optó por la prudencia: prefiere no arriesgar un «coñazo» en un debate innecesario y mantener la relación con Valencia como una delicada tacita de té.
«Nosotros tenemos que cuidar esa relación porque nos vamos a tener que encontrar».
Abelardo de la Espriella, candidato presidencial
«El único enemigo que hay es Cepeda, no le pongan tanto misterio a eso».
Abelardo de la Espriella, candidato presidencial
«Yo soy bueno pa’ la pelea, ustedes saben, eso es lo mío. Pero yo no voy a ir a un debate cuando tengo la agenda que tengo, cuando se pudo hacer antes y ella no quiso, y además cuando puede salir alguno de los dos con un coñazo. Yo prefiero no, yo prefiero cuidar esa relación con ella como una tacita de té».
Abelardo de la Espriella, candidato presidencial
Esta decisión refleja una campaña calculada, donde el contacto ciudadano y las alianzas potenciales priman sobre espectáculos televisivos, en un panorama electoral que se define por rivalidades clave como la de De la Espriella con Cepeda, rumbo al 31 de mayo.











