El candidato presidencial Abelardo de la Espriella generó controversia al mostrar una foto personal durante una entrevista en el programa digital Piso 8 FM, conducido por Jota Flórez y Jhovanoty, donde pidió zoom para resaltar su físico en un tono jocoso, dirigido a la periodista Laura Rodríguez. El incidente, que surgió en respuesta a bromas sobre silicona y partes íntimas, provocó una dura crítica del caricaturista Matador en la red social X, quien lo comparó con exhibicionismo animal en especies como chimpancés, bonobos y otros primates, ironizando que la homosexualidad está documentada en más de 50 especies de estos animales.
En la dinámica humorística del programa, De la Espriella describió la imagen como él tomando aguardiente con sombrero y exclamó: “¿Qué ves aquí, cariño? Ven”, seguido de “Acércala, acércala. Dale zoom, dale zoom”, mientras bromeaba con “Te voy a decir a ver dónde es que está la vaina, pa que tú veas. Con esa foto me gané unos votos bien bacanos del electorado femenino” y “El hombre serio no tiene que tener culo”. La periodista Rodríguez lo percibió inicialmente como una foto inocente, pero el gesto escaló las bromas de los presentadores sobre OnlyFans y atributos físicos.
La réplica viral de Matador
Matador, conocido en X como @Matador000, no tardó en publicar su crítica, afirmando que De la Espriella “prefiere el exhibicionismo antes que propuestas” y describiendo “lo marcado de su paquete viril, hormonado y testiculado”, agregando que “ese alarde público del tamaño de sus genitales se asemeja a ciertas conductas de exhibición en algunas especies de simios y monos, incluidos chimpancés, bonobos y algunos abogados que creen que la ética no hace parte del derecho”. Su publicación desató un debate en redes sociales sobre la conducta del candidato y su ironía respecto a la falta de explicaciones sobre propuestas en economía, seguridad o salud.
“si una mujer se siente incómoda, un caballero tiene la obligación moral de ofrecer disculpas”
Abelardo de la Espriella, candidato presidencial
Frente al revuelo, De la Espriella ofreció disculpas públicas, reconociendo: “no lo hice de mala fe ni para hacerla sentir mal, mucho menos para acosarla frente a miles de televidentes” y dirigiendo un mensaje directo: “Mis sinceras disculpas, Laura. Lo lamento”. El episodio ha intensificado la controversia en su campaña presidencial, cuestionando los límites entre humor y profesionalismo en las interacciones entre candidatos y periodistas.












