Dos modelos económicos antagónicos se disputan la Presidencia de Colombia en la segunda vuelta electoral. Abelardo de la Espriella, candidato de la oposición, e Iván Cepeda, del Pacto Histórico, expusieron sus visiones para enfrentar la crisis del país, en un contexto marcado por un desempleo del 8,8 % y una informalidad laboral que alcanza el 55,3 %, según datos del Dane con corte al 30 de abril. El gasto público estatal asciende a 545 billones de pesos, mientras que el recaudo estatal es de apenas 300 billones de pesos, lo que evidencia un déficit fiscal que ambos aspirantes buscarán corregir desde perspectivas opuestas.
De la Espriella, quien lleva como fórmula vicepresidencial al exministro de Hacienda José Manuel Restrepo, propone un recorte del 25 % del gasto estatal para 2030, mediante la eliminación de entidades como el Invima, el ICA, la Dian y varias superintendencias, así como la reducción de la burocracia. Su plan incluye un recaudo inicial de 70 billones de pesos gracias a la reducción de la evasión fiscal, un crecimiento sostenido del 7 % anual y la generación de 3 millones de puestos de trabajo en cuatro años. En materia de vivienda, plantea créditos con intereses mínimos del 2 % y plazos de hasta 30 años, eliminando la cuota inicial para fomentar un «país de propietarios». Además, descarta una nueva reforma tributaria y propone reducir la carga impositiva, eliminando gradualmente el impuesto del 4×1.000. En el sector energético, apuesta por reactivar la exploración de gas y petróleo, incluido el fracking, y devolver la grandeza a Ecopetrol.
Propuestas de Iván Cepeda: fortalecimiento estatal y justicia social
Por su parte, Iván Cepeda, asesorado en materia económica por la senadora Clara López, plantea un fortalecimiento del Estado con justicia fiscal progresiva, que incluya gravar las grandes fortunas y reducir el salario de los altos funcionarios. «Quien debe apretarse el cinturón es el gobierno, no el pueblo», afirmó el candidato del Pacto Histórico, resumiendo su enfoque de priorizar la inversión social sobre el ajuste fiscal. Su programa contempla una reforma agraria integral, la democratización de la tierra, el fomento de la economía popular y la sustitución de importaciones, así como una transición de los hidrocarburos hacia energías limpias, en cumplimiento de los acuerdos internacionales sobre cambio climático. En el ámbito social, propone erradicar la pobreza, fortalecer el sistema nacional del cuidado y ampliar la cobertura de salud y pensiones en las zonas rurales.
«Quien debe apretarse el cinturón es el gobierno, no el pueblo»
Iván Cepeda, candidato presidencial
Ambas campañas coinciden en la gravedad de la corrupción estatal y su impacto fiscal, aunque difieren radicalmente en la forma de combatirla y en el rol que debe jugar el Estado en la economía. Mientras De la Espriella apuesta por la inversión privada, el equilibrio fiscal y la reducción del tamaño del Estado, Cepeda defiende un modelo de justicia social con un sector público fuerte. Colombia enfrenta desafíos estructurales como la inflación, el déficit fiscal y la dependencia del petróleo y el carbón, y serán los ciudadanos quienes definan en las urnas cuál de estas dos visiones económicas guiará el rumbo del país en los próximos años.












